Martín Gramática llegó a Estados Unidos siendo apenas un niño. Hijo de inmigrantes argentinos, se adaptó desde temprano a una cultura distinta, un idioma desconocido y un deporte que, como buen argentino, llevaba en las venas: el fútbol. Décadas después, su nombre estaría inscrito en la historia del fútbol americano como uno de los pateadores más precisos de la NFL, con un anillo de Super Bowl y el respeto de los fanáticos de los Tampa Bay Buccaneers.
Pero su trayectoria no se detuvo en los estadios. Hoy es fundador de una empresa de salud preventiva, lidera una fundación dedicada a la construcción de viviendas para veteranos heridos y, desde 2018, narra en español los juegos de su antiguo equipo para la comunidad latina. Este año, Tampa Hispanic Heritage Inc. lo honrará como Hombre Hispano del Año, un homenaje que, en sus propias palabras, llega como una sorpresa tan inesperada como conmovedora.
En conversación con CENTRO, Gramática reflexiona sobre su historia con serenidad, dejando clara su visión de vida: el trabajo como único camino posible, el respeto como fundamento de toda relación y la gratitud como la estrella que guía cada acción.
Una ciudad adoptiva que se convirtió en hogar
“Tampa realmente es nuestro hogar; ya no nos vamos más”, dijo Gramática, al recordar sus primeros años en la ciudad. Fue seleccionado en el draft de la NFL por los Buccaneers en 1999, y el vínculo que estableció con Tampa fue más allá de lo profesional.
“La ciudad es espectacular, las playas, la gente, los fanáticos; nunca hubo nada negativo con venir a vivir a Tampa”, señaló.
Desde entonces, su vida familiar y profesional han estado ancladas en esta comunidad. Con una esposa y unos hijos nacidos en Estados Unidos, Gramática encontró aquí un lugar de pertenencia, mezcla de sus raíces argentinas y la diversidad cultural local.
“Tampa tiene gente de todo el mundo, pero hay muchos latinos y eso es muy lindo”, enfatizó.
Fue allí donde se afianzó su compromiso con el servicio comunitario, una tarea que asumió de manera natural y sin buscar protagonismo.
“Cuando uno hace cosas en la comunidad, no lo hace para ser reconocido, pero este reconocimiento de Tampa Hispanic Heritage fue una sorpresa muy linda”, expresó.
Un Super Bowl en la cima de su carrera
El punto más alto de la carrera profesional de Gramática llegó en 2003, cuando los Tampa Bay Buccaneers ganaron el Super Bowl XXXVII y levantaron el Trofeo Lombardi.
“En el fútbol americano el Super Bowl es lo más importante, lo que todo jugador quiere ganar. Y lo logramos”.
Su historia, sin embargo, estuvo marcada por los retos de adaptación. Proveniente del fútbol tradicional, tuvo que aprender las reglas, dinámicas y técnicas del fútbol americano, además de lidiar con el equipo protector y un balón ovalado.
“Fue complicado pasar de un estilo de fútbol a otro, pero con trabajo uno mejora. Esa fue la fuerza que me permitió seguir adelante”, dijo el exfutbolista argentino.
Ese aprendizaje se convirtió en filosofía de vida.
“Nunca bajé los brazos. Aunque tuve lesiones o problemas físicos, siempre seguí adelante como el primer día”. Una determinación que, asegura, ahora trata de transmitir a sus hijos.
Transición a los micrófonos en español
Desde 2018, Gramática comenta los partidos de los Buccaneers para la audiencia hispanohablante. Es una nueva etapa profesional que asume con entusiasmo, consciente de su impacto cultural.
“Es un orgullo poder transmitir los partidos de mi equipo en español, para que la gente latina tenga una manera de conocer el deporte en su propio idioma”, señaló.
Comparó este trabajo con su experiencia como atleta, reconociendo que, aunque la presión en la cancha era inmensa —“si no te iba bien, te sacaban del equipo”—, ahora disfruta de los juegos desde otra perspectiva. “Voy más relajado, sabiendo que como comentarista no cambia nada si el equipo gana o pierde”.
Para él, narrar el deporte en español forma parte de una tarea mayor: abrir espacios, tender puentes, ofrecer herramientas para que nuevas generaciones de latinos puedan sentirse representados.
Una fundación para quienes lo dieron todo
La Gramatica Family Foundation nació con un propósito claro: construir viviendas accesibles y eficientes para veteranos heridos en servicio.
“Es nuestra manera de decir gracias. Sin su sacrificio, este país no tendría la libertad que tiene”, expresó.
La inspiración vino de su exentrenador Tony Dungy, quien motivaba a los jugadores a involucrarse con la comunidad. “Él nos enseñó eso. Y para mi familia es sumamente importante poder agradecer a los veteranos con algo concreto, como una casa donde puedan descansar y vivir mejor”.
Quienes deseen unirse pueden hacerlo a través de la página web de la fundación. “Allí se publican los días de construcción y las oportunidades de voluntariado. Lo más importante es la ayuda”, recalcó.
La detección temprana como herramienta de vida
Al mismo tiempo, Gramática lidera ClearView Imaging, una empresa especializada en escaneos preventivos de enfermedades cardiovasculares y oncológicas.
“Llevamos seis años salvando vidas”, dijo. “Hay personas que han detectado un cáncer o un problema cardíaco gracias a un escaneo que no sabían que tenían”.
Aunque algunos seguros no cubren estos procedimientos, su empresa busca opciones para que cualquier persona que lo necesite pueda acceder.
“Si alguien quiere hacerse la prueba, buscamos la manera de ayudarlo”. En sus palabras, un diagnóstico temprano puede marcar la diferencia entre la vida y la muerte.
Esa experiencia personal lo ha motivado a seguir promoviendo la salud preventiva como elemento esencial del bienestar comunitario.
“La verdad estoy muy contento de poder hacer esto porque ha salvado a mucha gente en una etapa temprana de la enfermedad. En el caso de personas que conozco, creo que hay cinco o seis amigos nuestros que no estarían hoy acá, pero se hicieron un escaneo y detectamos algo que no estaba bien. La historia sería distinta sin esa detección temprana con nuestra tecnología”, aseguró Gramática.
Foto cortesía de CLEARVIEW IMAGING
Martín Gramática, copropietario de ClearView Imaging, empresa de salud preventiva en Tampa dedicada a la detección temprana de enfermedades cardiovasculares y oncológicas.
El deporte como escuela de vida
Para Gramática, el deporte le enseñó lecciones fundamentales: perseverancia, respeto, disciplina y resiliencia. “Con sacrificio uno puede salir adelante. Eso sirve para todo en la vida”.
Recordó cómo los altibajos de la competencia lo entrenaron para enfrentar los desafíos de la vida cotidiana. “El deporte te da segundas oportunidades, la vida también. Hay días buenos y días malos, pero siempre hay que seguir adelante”.
Esa filosofía ahora la aplica en su vida como empresario, padre y ciudadano. “Hay que enfrentar la vida con respeto, con trabajo, con voluntad. Y nunca rendirse”.
Orgullo hispano sin olvidar las raíces
En torno al Mes de la Herencia Hispana, Gramática habló sobre el equilibrio entre estar agradecido con Estados Unidos y preservar la identidad cultural.
“Este país nos dio todo, pero no podemos olvidar de dónde venimos”, afirmó.
En su casa, el mate y el asado siguen presentes. Sus hijos, nacidos aquí, conocen y valoran sus raíces.
“Ellos dicen que son argentinos también”, aseguró. Para él, promover la cultura hispana es parte del legado que quiere dejar. No se trata de nacionalismos ni comparaciones, va mucho más allá: memoria y pertenencia. “Es importante saber de dónde vienes y transmitirlo a las futuras generaciones”.
El exjugador insistió en el rol de las familias como eje principal en la crianza de los jóvenes. “Todo empieza en la casa. Como padres tenemos que guiar a nuestros hijos hacia un mejor futuro”.
Valoró la educación y el trabajo como pilares fundamentales.
“Nada llega gratis, especialmente en este país. Tenemos que enseñar a nuestros hijos a esforzarse, a tener valores y a mostrar respeto”.
También advirtió sobre las falsas expectativas creadas por las redes sociales.
“Muchos chicos piensan que se hacen millonarios con TikTok. Algunos lo logran, pero además de eso, hay que saber hacer trabajos manuales y es importante que los chicos sepan eso”.
Para él, la clave es formar líderes con principios sólidos, que inspiren con el ejemplo. “Eso es lo que tenemos que enseñar: respeto y valores. A veces se están perdiendo, pero todavía se pueden recuperar”.
A los jóvenes latinos que quieren generar un impacto en sus comunidades, Gramática les envía un mensaje contundente: “Primero hay que ser buenas personas. Con respeto, valores y educación”.
Subrayó la importancia de mirar a los demás a los ojos, dar la mano, ser honestos. “Sin valores nadie te sigue. Y si lo hacen, será gente que no aporta positivamente. Enseñando valores y respeto tienes más posibilidades de un mejor futuro”.
Cuando se le preguntó por sus planes después de recibir el premio de Hombre del Año, Gramática respondió sin titubeos: “Los planes son los mismos: seguir ayudando a la comunidad”.
“En organizaciones como Tampa Hispanic Heritage, hacen un trabajo impresionante. Poder seguir ayudándolos sería maravilloso, y estoy muy agradecido por el reconocimiento. Es lindo compartir esto con toda la gente que creyó en mí y me ha apoyado en todo mi recorrido”, expresó.
De aquel niño que llegó desde Buenos Aires sin conocer el idioma ni el deporte que cambiaría su vida, al hombre que hoy construye casas para veteranos y transmite esperanza en español desde una cabina radial, Gramática ha cruzado muchos campos, pero ninguno tan profundo como el de la identidad, la gratitud y la herencia hispana que lleva dentro. Su historia trasciende estadísticas y trofeos, y está construida con manos tendidas, voces amplificadas y raíces firmes entre dos mundos. En esa línea invisible que une el pasado con lo que aún espera, su nombre permanece grabado como una marca en el terreno fértil de una comunidad que recuerda de dónde viene, sigue creciendo y proyecta con fuerza el rumbo de su futuro.