En la prisa por abrir un campamento de detención en los Everglades de Florida para “algunos de los migrantes más peligrosos” que se encuentran ilegalmente en el país, agentes estatales y federales detuvieron a un adolescente de 15 años sin antecedentes penales y lo enviaron esposado a Alligator Alcatraz, según pudo saber el Miami Herald y el Tampa Bay Times.
El adolescente, un ciudadano mexicano llamado Alexis, era pasajero en un vehículo detenido en Tampa por la Patrulla de Carreteras de Florida y posteriormente entregado a las autoridades federales de inmigración el 1 de julio. Su padre habló con el Times/Herald y dijo que su hijo pasó tres días en las carpas y cercados de malla metálica del centro de detención improvisado, lo que lo convierte en uno de los primeros detenidos migrantes trasladados al lugar.
Inicialmente, las autoridades estatales y federales evitaron responder preguntas o negaron que Alexis hubiera estado encerrado en la instalación. Pero el miércoles, el gobierno de DeSantis reconoció que habían retenido al adolescente en Alligator Alcatraz, y afirmaron que mintió sobre su edad cuando fue detenido por las fuerzas del orden.
“Mientras estuvo en Alligator Alcatraz, un individuo reveló que había tergiversado su edad al ser arrestado por ICE. Se tomaron medidas inmediatas para separar y retirar al detenido conforme a los protocolos federales”, dijo Stephanie Hartman, vocera de la División de Manejo de Emergencias de Florida, que supervisa el sitio.
Alexis, a quien el Times/Herald identifica solo por su nombre de pila por ser menor de edad, fue trasladado fuera de Alligator Alcatraz el 4 de julio. Actualmente está bajo custodia de la Oficina de Reasentamiento de Refugiados y alojado en un albergue para niños migrantes.
El estado mantiene que no se detendrán menores en Alligator Alcatraz, pero el caso de Alexis muestra el amplio alcance de la red que han lanzado las administraciones de DeSantis y Trump en su afán por capturar a inmigrantes indocumentados, así como la rapidez con la que las autoridades estatales y federales han actuado para enviar detenidos a una instalación presentada como un parteaguas en los esfuerzos por acelerar las deportaciones.
El padre de Alexis, Ignacio, dice que está intentando reunirse con su hijo, un niño que disfruta ver dibujos animados de Dragon Ball Z y jugar baloncesto. Ignacio, cuyo apellido completo se reserva el Times/Herald por su situación migratoria y temor a ser deportado, dice que es difícil ver la ropa, los zapatos y los juguetes de su hijo en casa mientras él está ausente.
“Cuando estás separado de tus hijos, los extrañas. Si no los ves, sientes su ausencia”, dijo Ignacio, quien contó que su hijo lo siguió a Florida hace dos años, luego de que él huyera de su ciudad natal en Chiapas, México, debido a la violencia. Ignacio dijo que llegó a Estados Unidos en 2018 con una visa de trabajo que luego excedió.
“Le ruego a Dios que podamos reunirnos”, expresó Ignacio.
Detenido en Tampa
El camino de Alexis hacia Alligator Alcatraz comenzó con la decisión de acompañar a unos amigos en un viaje a Tampa el 1 de julio, según relató su padre.
No está claro por qué, pero en algún momento la Patrulla de Carreteras de Florida detuvo el vehículo. Los agentes luego llamaron a las autoridades de inmigración. Ignacio dijo que su hijo le dijo a los oficiales que era adulto porque temía que, si decía ser menor de edad, lo separarían del grupo. “Fue por miedo”.
Alexandra Manrique Alfonso, abogada de inmigración que ha hablado con Alexis, dijo que fue esposado y trasladado a un centro de detención que el joven describió como compuesto por carpas, literas y celdas rodeadas de malla metálica. El adolescente le contó que fue alojado junto a adultos.
Después del arresto de Alexis, Ignacio no supo nada de su hijo durante tres días. Solo se enteró de que había sido detenido cuando uno de los amigos de Alexis llamó desde Alligator Alcatraz. Finalmente, su hijo también lo llamó, y entonces Ignacio le dijo que dijera a los trabajadores del estado que era menor de edad.
“Le dije que dijera la verdad”, contó el padre.
Para ayudar a confirmar la edad de su hijo, el padre envió una copia del acta de nacimiento de Alexis a través de WhatsApp, una aplicación de mensajería externa. Le indicó a su hijo que pidiera permiso para usar su teléfono y así mostrar la prueba a los encargados del centro. El joven fue transferido fuera del centro el 4 de julio, luego de que se verificó su edad.
“Este es uno de los muchos problemas de la inmigración ilegal: hay personas en el país sin documentación básica verificable de identificación”, declaró Hartman, la vocera estatal, al Times/Herald.
La Oficina de Reasentamiento de Refugiados y la Patrulla de Carreteras de Florida no respondieron a las preguntas sobre el caso. Funcionarios de ICE remitieron a los periodistas a las autoridades de Florida.
Falta de garantías
La noticia de que un menor había estado detenido en Alligator Alcatraz se difundió rápidamente entre los detenidos. También llegó a oídos de abogados, quienes comenzaron a hacer preguntas.
Manrique Alfonso, directora del Programa Legal para Niños de la organización Americans for Immigrant Justice, supo del caso de Alexis el 10 de julio. Lo entrevistó el 11 de julio mediante una videollamada. El adolescente habló con ella desde un albergue para niños migrantes. Durante la entrevista, le pidió que describiera el lugar de detención. Ella compartió su pantalla y le mostró una imagen de Alligator Alcatraz, que Alexis identificó como el lugar donde había estado retenido temporalmente.
El 1 de julio, un día antes de que llegaran los primeros detenidos al centro de detención, el presidente Donald Trump dijo durante una visita que la instalación pronto albergaría a “algunas de las personas más peligrosas del planeta”.
Documentos revisados la semana pasada por el Times/Herald muestran que, al igual que Alexis, cientos de detenidos que fueron enviados o estaban por ser enviados a Alligator Alcatraz no tenían condenas penales ni cargos pendientes.
“El caso es importante para resaltar la necesidad de supervisión y garantías, porque una instalación para adultos no es lugar para un niño”, dijo Manrique Alfonso en una entrevista.
Manrique Alfonso ha hablado con el padre de Alexis y se ha ofrecido a representar al joven. Indicó que tiene previsto reunirse en persona con el adolescente este jueves.
El estado no respondió con detalles específicos cuando se le preguntó qué medidas se están tomando para garantizar que no se alojen menores en la instalación, limitándose a decir que “no se detienen menores en Alligator Alcatraz”.
Cuando el Times/Herald contactó por primera vez el lunes al Departamento de Seguridad Nacional y a la División de Manejo de Emergencias sobre la detención de Alexis en Alligator Alcatraz, las agencias negaron o evadieron que un menor hubiera sido enviado al lugar.
“Eso no es cierto. Tiene información equivocada”, respondió por correo electrónico Tricia McLaughlin, vocera del Departamento de Seguridad Nacional.
No fue sino hasta el miércoles, cuando los reporteros indicaron que habían confirmado que Alexis había estado detenido allí, que el estado reconoció que la historia era verdadera.
Ahora, más de dos semanas después de que Alexis salió de casa, Ignacio trabaja para reunirse con su hijo. Le dijo al Times/Herald que ha presentado la documentación necesaria y está tratando de programar una cita para una prueba de paternidad.
“Lo único que puedo decir es que estoy muy triste”, expresó. “Es muy triste que muchas familias estén siendo separadas”.