El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha autorizado al Pentágono a planificar operaciones militares contra cárteles de la droga en el extranjero. Al mismo tiempo, su administración duplicó la recompensa por información que conduzca al arresto o condena del dirigente venezolano, Nicolás Maduro.
La información fue divulgada tras una investigación publicada el 8 de agosto por el New York Times, que informó que Trump había firmado una orden ejecutiva clasificada que otorga al Departamento de Defensa la autoridad para diseñar acciones ofensivas contra organizaciones criminales transnacionales que su administración ha calificado como “grupos terroristas”. La medida incluye la posibilidad de desplegar operaciones en aguas y territorios extranjeros.
Aunque el alcance legal de esa directiva aún no está claramente definido, el diario señala que puede que no haya sido necesaria la autorización previa del Congreso, lo que plantea interrogantes legales sobre el uso de la fuerza militar fuera de un conflicto armado aprobado formalmente.
Asimismo, la fiscal general de Estados Unidos, Pam Bondi, anunció el 7 de agosto una recompensa de hasta 50 millones de dólares por información que conduzca a la detención del presidente venezolano Maduro, duplicando así la cantidad ofrecida previamente por el gobierno, que era de 25 millones. La medida, respaldada por el Departamento de Justicia y el Departamento de Estado, forma parte de los esfuerzos del gobierno estadounidense para combatir el narcotráfico transnacional.
Recompensa aumentada
Según el comunicado oficial, “durante más de una década, Maduro ha sido el líder del Cartel de los Soles, responsable de traficar drogas hacia Estados Unidos”. El 25 de julio, el Departamento del Tesoro designó formalmente a este grupo como Organización Terrorista Global Especialmente Designada (SDGT, por sus siglas en inglés).
El comunicado también afirma que Maduro se declaró ganador de las elecciones presidenciales de Venezuela del 28 de julio de 2024 sin presentar pruebas, y señala que Estados Unidos no lo reconoce como el presidente legítimo.
El Departamento de Estado informó que la recompensa fue autorizada por el secretario Marco Rubio en el marco del Programa de Recompensas por Narcóticos, como parte de los esfuerzos para apoyar la aplicación de la ley en la lucha contra el crimen transnacional, en línea con la agenda “America First” del presidente Trump.
Las autoridades indicaron que cualquier persona con información relevante puede comunicarse de forma confidencial con la DEA por teléfono o mensaje (voz, WhatsApp, Signal, Telegram o texto) al +1-202-681-8187, o por correo electrónico. También pueden acudir a una embajada o consulado de Estados Unidos en el extranjero, o a una oficina local de la DEA en el país. El Departamento de Estado enfatizó que todas las identidades se mantendrán en reserva y que los funcionarios y empleados del gobierno no son elegibles para recibir recompensas.
Planificación militar en marcha
Según el New York Times, el Pentágono ya está desarrollando posibles planes operativos contra organizaciones criminales identificadas como responsables del tráfico de fentanilo, incluidos cárteles mexicanos, el Cartel de los Soles y el Tren de Aragua en Venezuela. Estas acciones formarían parte de una estrategia más amplia para abordar lo que la administración ha definido como una crisis de salud pública y de seguridad nacional en Estados Unidos.
Sin embargo, el informe señala que la posibilidad de que las fuerzas armadas estadounidenses lleven a cabo acciones directas contra cárteles de la droga en el extranjero plantea importantes interrogantes legales. De acuerdo con el Times, aún no está claro si la Casa Blanca, el Pentágono o el Departamento de Estado han emitido una evaluación legal formal de la medida, o si la Oficina de Asesoría Legal del Departamento de Justicia ha proporcionado una opinión autorizada sobre el alcance constitucional de esta directiva.
Reacción de México
Entretanto, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, declaró en días recientes que su gobierno no está considerando ninguna operación extranjera dentro de su territorio.
“Nuestra soberanía no está sobre la mesa, no está en discusión. El presidente Trump, en una llamada telefónica, planteó la posibilidad de permitir que el ejército estadounidense ingrese a México, pero le dije que no”, afirmó Sheinbaum durante una conferencia de prensa. Rechazó categóricamente la posibilidad de que tropas estadounidenses operen en territorio mexicano.
“Estados Unidos no va a entrar a México con su ejército. Cooperamos, colaboramos sin subordinación, pero no habrá invasión. Eso está fuera de toda discusión”, enfatizó Sheinbaum.