WASHINGTON — Un juez federal en New Hampshire emitió el jueves una orden judicial preliminar contra la orden ejecutiva del presidente Donald Trump que reescribe el derecho constitucional a la ciudadanía por nacimiento, y concedió una certificación colectiva a los bebés que se verían afectados por dicha orden.
El fallo del juez federal Joseph Laplante se produjo después de que el mes pasado la Corte Suprema limitara la capacidad de los tribunales inferiores para emitir medidas cautelares a nivel nacional. Varios tribunales habían bloqueado la orden ejecutiva del presidente que pone fin a la ciudadanía por nacimiento, la cual está garantizada por la Enmienda 14 a cualquier bebé nacido en suelo estadounidense. Existe una excepción para los hijos de diplomáticos extranjeros.
Laplante aplazará su decisión durante siete días para dar tiempo a la administración Trump a presentar una apelación, según su orden escrita. Laplante fue nominado por el expresidente George W. Bush.
En junio, el alto tribunal dictaminó que los tribunales inferiores deben buscar formas más limitadas de emitir órdenes con efectos amplios, como las demandas colectivas. Bajo esa decisión, la orden ejecutiva de la administración Trump podría entrar en vigor el 27 de julio en los 28 estados que no demandaron inicialmente.
Tras la decisión de la Corte Suprema, la Unión Estadounidense por las Libertades Civiles (ACLU) presentó una demanda en nombre de inmigrantes cuyos bebés se verían afectados por la orden.
Sin embargo, Laplante limitó su medida cautelar para enfocarse en los bebés como demandantes, en lugar de en los padres.
“Este fallo es una gran victoria y ayudará a proteger la ciudadanía de todos los niños nacidos en Estados Unidos, tal como lo establece la Constitución”, dijo Cody Wofsy, subdirector del Proyecto de Derechos de los Inmigrantes de la ACLU, quien argumentó el caso. “Estamos luchando para asegurarnos de que el presidente Trump no pisotee los derechos de ciudadanía ni de un solo niño.”