TAMPA — Tony Selvaggio llegó a Bradenton en 2011 con la esperanza de construir un futuro diferente al que había dejado atrás en Venezuela. En ese momento, no sabía que poco más de una década después sería el rostro visible de un emprendimiento que hoy está transformando comunidades en Estados Unidos y América Latina.
Su empresa, eSmart Recycling, recicla equipos electrónicos y además conecta a miles de personas con oportunidades educativas y laborales que dependen del acceso a la tecnología.
“Llegué al área de Tampa Bay gracias al patrocinio de un amigo de la familia que me empleó en su negocio de chatarra que tenía operaciones en Tampa”, recordó Selvaggio. “Se suponía que debía llegar como su mano derecha para supervisar el negocio. Y cuando comencé a hacer esos viajes de Bradenton a Tampa pensé, ‘No, yo tengo que establecerme aquí’. Y así fue como terminé quedándome en Tampa después.”
Hubo largas jornadas de trabajo, aprender un nuevo idioma y un fuerte choque cultural. Pero esa experiencia también llevó a Selvaggio a identificar una oportunidad en lo que muchos consideraban simple basura: la chatarra electrónica.
En 2014 fundó eSmart Recycling, con la visión de convertir equipos descartados en herramientas para el aprendizaje.
“El primer año y medio para mí implicó un trabajo bastante duro, como todos los inmigrantes que llegan trabajando entre 60 y 70 horas a la semana”, dijo Selvaggio.
La idea de su negocio surgió al notar que miles de dispositivos son desechados después de solo unos pocos años de uso. Para Selvaggio, quien había utilizado la misma computadora durante 15 años en Venezuela, eso era casi incomprensible, y decidió convertir ese aparente excedente en un recurso para quienes no tenían acceso a la tecnología.
“Lo único con lo que pude comenzar fueron $8,000 que me prestaron mis padres”, contó.
Selvaggio conoció organizaciones como Casa Chiapas, que reúne a inmigrantes de Chiapas en Tampa Bay. Se enteró de que los niños estaban dejando la escuela para trabajar en el campo junto a sus padres, sin acceso a computadoras ni internet.
Eso lo llevó a estructurar un modelo de donación de equipos reacondicionados, destinando entre el 20% y el 30% de las ganancias a laboratorios comunitarios y alianzas con organizaciones sin fines de lucro.
“Me pregunté cómo es posible que tengamos 2,000 niños en el condado sin acceso a computadoras, mientras como sociedad estamos desechando tantas”, dijo.
El alcance de su proyecto creció mediante acuerdos con fundaciones como Hillsborough Education Foundation y Hope for Her, que atiende a mujeres que salen de situaciones de violencia doméstica. Selvaggio también puso su atención en los adultos mayores, un sector que enfrenta la digitalización de pagos del Seguro Social y servicios federales sin contar con la capacitación necesaria.
Para Selvaggio, el acceso a la tecnología no es un lujo, sino un derecho básico que permite a las personas estudiar, trabajar y mantenerse conectadas en un entorno cada vez más digital.
“El hecho de que haya tanta gente en nuestra comunidad sin acceso a la tecnología o a la educación digital es una injusticia; eso ya debería ser un derecho humano”, señaló.
Foto cortesía de eSmart Recycling
Un camión de eSmart Recycling realiza una carga de equipos electrónicos reciclados en su centro
Impulsos financieros
Sofía Vidal, especialista en mercadeo en la cooperativa de crédito GTE Financial, que trabaja regularmente con empresarios hispanos, ha ayudado a la operación de Selvaggio con una serie de préstamos.
El financiamiento le permitió adquirir camiones de recolección y maquinaria para la destrucción segura de discos duros. Pero la relación con la cooperativa de crédito fue más allá de lo transaccional.
“Ellos también han impartido clases de educación financiera a nuestro equipo”, comentó Selvaggio.
“La educación y el proceso de adaptación son muy importantes (porque) el sistema financiero se mueve de manera diferente que en nuestros países”, dijo Vidal, originaria de Perú.
Además de las consideraciones de capital, Selvaggio afirmó que las medidas de seguridad también han sido clave para el éxito de su negocio.
Después de que las computadoras llegan al almacén, los discos duros se trituran en un molino especial y el software de limpieza garantiza la eliminación completa de cualquier dato que quede en las computadoras que reciben.
“Eso le da mucha tranquilidad a la gente para reciclar con nosotros, y siempre los invitamos a venir, conocer el proceso y ver cómo suceden realmente las cosas”, explicó Selvaggio.
La empresa ha instalado laboratorios tecnológicos en varios países de América Latina y busca replicar su modelo en naciones con menos restricciones aduaneras, como Perú, República Dominicana y Panamá.
“En América Latina tratamos de garantizar el acceso a la tecnología usada, pero a bajo costo, porque las condiciones son diferentes”, indicó Selvaggio.
Foto cortesía de eSmart Recycling
Tony Selvaggio supervisa a un grupo de jóvenes durante una actividad de aprendizaje práctico en la que exploran cómo dar nueva vida a los dispositivos tecnológicos mediante el reciclaje responsable.
Su mensaje para los inmigrantes hispanos es simple: las pequeñas acciones tienen un poder inmenso.
“Estamos en la tierra de las oportunidades”, afirmó. “Si hay algo que sientes que es injusto o que se podría hacer mejor, hazlo. Una decisión tan simple como reciclar esa computadora vieja puede cambiar la vida de un niño en una comunidad que no tiene acceso a esa tecnología. Y eso, al final, es lo que sobrevive a nosotros.”
INFOBOX
37th Annual Hispanic Heritage Celebration – Mayor’s Hispanic Heritage Committee
Tony Selvaggio, CEO y fundador de eSmart Recycling, será orador principal en la 37th Annual Hispanic Heritage Celebration – Mayor’s Hispanic Heritage Committee a las 11 a.m. el martes 14 de octubre en el Tampa Theatre, 711 N Franklin St., Tampa. Los primeros 200 invitados recibirán un almuerzo gratuito. https://tinyurl.com/mvh5cpaz