La compañía regional de agua de Tampa Bay recibió una compensación de $21 millones tras demandar a fabricantes de contaminantes conocidos como “químicos eternos”.
Tampa Bay Water, que provee agua potable a 2.6 millones de personas en los condados de Hillsborough, Pasco y Pinellas, se unió a más de 400 proveedores de agua de todo el país que alegaron que los retardantes de llama fabricados por empresas químicas como 3M y DuPont han contaminado las fuentes de agua potable.
Un número creciente de investigaciones ha demostrado que las sustancias perfluoroalquiladas y polifluoroalquiladas, conocidas como PFAS, probablemente son cancerígenas. Apodadas “químicos eternos” porque no se degradan en el medioambiente ni en el cuerpo, estos contaminantes han sido usados en productos como sartenes antiadherentes, chaquetas impermeables y artículos de limpieza desde la década de 1950.
La exposición prolongada a estos químicos se ha vinculado con ciertos tipos de cáncer, así como con daños al hígado y al sistema inmunológico.
Anticipándose a los cambios federales sobre los niveles permitidos de químicos eternos en el agua potable, Tampa Bay Water se unió a la demanda en 2020. Cuatro años después, la Agencia de Protección Ambiental (EPA, por sus siglas en inglés) bajo el gobierno del presidente Joe Biden anunció que establecería límites para seis de estos químicos, con vigencia a partir de 2029. (En junio, la administración Trump revocó los límites para cuatro de esos seis químicos y aplazó la fecha límite hasta 2031).
“Hace seis años, no muchas personas hablaban de esto”, dijo Augie J. Ribeiro, director ejecutivo y abogado principal de Ventura Law, quien representó a Tampa Bay Water. “Te sorprendería saber cuántos (proveedores de agua) no querían involucrarse. Preferían simplemente meter la cabeza en la arena. No querían que el público dijera: ‘Ah, ¿saben qué? Tenemos un problema aquí’”.
Ribeiro dijo que la empresa de agua recibirá más de la mitad del pago antes de que termine el año. El resto será transferido antes de 2030. Hasta ahora, Tampa Bay Water ha recibido $3.6 millones como parte del pago tras años de litigio.
En mayo de 2020, los abogados presentaron una demanda a nombre de la empresa en un tribunal federal en Carolina del Sur, donde un juez consolidó varios casos contra 3M y DuPont en uno solo.
El caso hacía referencia a la contaminación causada por un tipo específico de espuma utilizada para combatir incendios, la cual ha sido vinculada con sitios de entrenamiento, bases militares y aeropuertos. El Departamento de Protección Ambiental de Florida identifica a la Base Aérea MacDill como un lugar con presencia confirmada de al menos un contaminante.
“Tampa Bay Water, en apariencia, no tenía grandes problemas, pero fueron lo suficientemente visionarios como para darnos la autorización de presentar la demanda”, dijo Ribeiro. “A veces las empresas de servicios públicos y las ciudades son criticadas por no tomar acción. En este caso, tomaron acción, y estábamos por delante del resto”.
Según un estudio de la Universidad de Florida publicado el año pasado, se detectaron químicos eternos en los sistemas de agua de 23 condados de Florida a niveles que superan el nuevo límite federal de 4 partes por billón.
Tampa Bay Water comenzó pruebas trimestrales para estos químicos en julio de 2023 como parte de un estudio de un año para la EPA. Encontraron tres lugares —dos en Hillsborough y uno en Pasco— con niveles ligeramente por encima de las nuevas regulaciones de la agencia.
La ciudad de Tampa comenzó sus pruebas en enero de 2023. Ha registrado niveles muy por debajo de los estándares de la agencia, gracias a un sistema de tratamiento instalado en la planta David L. Tippin Water Treatment Facility, construido en 2023 para anticiparse a las regulaciones federales.
La presencia de químicos eternos, incluso en niveles bajos, fortaleció el caso de la empresa, dijo Ribeiro.
Los fabricantes químicos lanzaron una defensa basada en contratos gubernamentales, argumentando que habían producido estos químicos siguiendo especificaciones de la Marina y, por tanto, eran inmunes a ser procesados.
El juez falló en contra de esa defensa.
“Eso selló el caso”, dijo Ribeiro. “El juicio se acercaba, y ellos iban a ser aplastados”.
En junio de 2023, 3M llegó a un acuerdo con los demandantes por $12 mil millones, y DuPont acordó un pago de $1.2 mil millones. Pero no fue sino hasta esta semana que Tampa Bay Water supo cuánto recibiría de las compañías.
“Este acuerdo beneficiará a los sistemas de agua públicos de todo el país que proveen agua potable a la gran mayoría de los estadounidenses, sin necesidad de más litigios por parte o en nombre de estos sistemas”, escribió un portavoz de 3M en un comunicado al Tampa Bay Times. “Además, 3M anunció a finales de 2022 que cesará toda fabricación de PFAS para finales de 2025”.
El siguiente paso de Ribeiro fue demostrar el valor de Tampa Bay Water en la demanda para determinar cuánto del acuerdo recibiría.
Debido a que la empresa se unió a la demanda desde el principio, recibió un 25% más de dinero que otros proveedores de agua de tamaño similar. Eso representó aproximadamente $5 millones adicionales.
La empresa alcanzó un acuerdo de $21 millones, informó Ribeiro a la junta el lunes. Después de los honorarios legales, esa suma será de aproximadamente $17 millones.
Harry Cohen, comisionado del condado Hillsborough y presidente de la junta de la empresa, dijo que el dinero se utilizará para mejorar la calidad del agua potable en la región.
En primer lugar, le gustaría ver que los fondos se destinen a un sistema de filtración para proteger a los residentes de los tres condados de los químicos eternos.
“Más allá de eso, tener este dinero disponible para otros proyectos de mejora de calidad y seguridad del agua es una ventaja adicional”, dijo Cohen. “Como decida utilizarlo nuestra junta, será transformador”.
Cohen también elogió la visión de la junta, afirmando que la decisión de demandar ahorró millones a los residentes, dinero que la empresa habría tenido que conseguir por otros medios para cumplir con los nuevos límites federales.
Lisset Hanewicz, miembro del Concejo Municipal de St. Petersburg y también integrante de la junta, dijo que el dinero se almacenará en una cuenta que genere intereses hasta que la empresa esté lista para gastarlo.
Dijo que fue oportuno que el acuerdo se concretara en un momento en que los proyectos ambientales en todo el país están siendo recortados.
“Dado todos los recortes presupuestarios que estamos viendo, tanto a nivel estatal como federal, creo que es positivo ver que algo así suceda, donde podamos abordar ciertos problemas en nuestra comunidad”, afirmó.