Foto cortesía de la CIUDAD DE TAMPA
Miembros y personal de la junta del CRA celebran la restauración del edificio Sanchez y Haya.
TAMPA — Con la ayuda de millones de dólares provenientes de la Agencia de Reurbanización Comunitaria del Este de Tampa (East Tampa Community Redevelopment Agency), un querido monumento del patrimonio tabaquero de Ybor City está volviendo a la vida. Tras décadas de deterioro, el edificio Sanchez y Haya, de 115 años de antigüedad, entra ahora en las etapas finales de una restauración integral valorada en 18,5 millones de dólares.
El 25 de noviembre, los miembros de la junta del CRA Charlie Miranda, Guido Maniscalco y Naya Young se reunieron con líderes comunitarios y la representante federal Kathy Castor, demócrata por Tampa, para una ceremonia simbólica de inicio de obra que celebró el progreso alcanzado. La ceremonia fue organizada por la familia Newman, cuya fábrica de cigarros, J.C. Newman Cigar Co., está justo al frente. Los Newman han venido trabajando durante los últimos años en la restauración del edificio.
"Mi familia y yo estamos profundamente agradecidos con la Agencia de Reurbanización Comunitaria de la ciudad de Tampa por apoyar nuestro proyecto", dijo Drew Newman. "Es un privilegio para nosotros preservar esta pieza de la historia de Tampa para que pueda mantenerse en pie y servir a nuestra comunidad por otros 115 años."
La Agencia de Reurbanización Comunitaria del Este de Tampa está invirtiendo 5 millones de dólares en el proyecto, junto con una subvención de 600.000 dólares del condado de Hillsborough y 2,3 millones del Servicio de Parques Nacionales. La parte del financiamiento del CRA garantizará la preservación y restauración histórica del edificio, además de mejoras en la infraestructura del espacio público en el derecho de paso (aceras, bordes, alumbrado, callejón, etc.).
En su época, el edificio fue un vibrante centro que funcionó como abasto, destilería, molino de café, tienda de tejidos e incluso como bar clandestino durante la Prohibición. Sus últimos años, sin embargo, estuvieron marcados por el abandono. Conocido como el Chip-Inn, se convirtió en un bar de mala fama antes de cerrar definitivamente y permanecer vacío por décadas a lo largo de Columbus Drive.
La restauración comenzó en 2023 y ha implicado esfuerzos minuciosos para revivir el edificio siguiendo las mejores prácticas de preservación histórica. Los trabajadores restauraron a mano vigas, techos y columnas, utilizando más de 1.400 sacos de cemento para reparar la estructura original.
Con la rehabilitación estructural ya completada, el proyecto avanza a su fase final: restaurar el carácter original y los detalles arquitectónicos del edificio. Se espera que esté terminado en octubre.