TAMPA — La ciudad de Tampa designó el 20 de septiembre como Día de la Bahía del Espíritu Santo, un gesto oficial que rescató la denominación dada a esta zona por exploradores españoles en el siglo XVI. La fecha coincidió con el Encuentro Eucarístico, un acontecimiento que congregó a más de 12.000 fieles en el Benchmark International Arena, considerado la mayor reunión católica en la historia del área de la bahía.
El padre Carlos Rojas, párroco de Santa Rita en Dade City, fue uno de los conferencistas principales. Subrayó que la magnitud de esta cita no puede comprenderse sin retroceder cinco siglos, cuando los primeros misioneros sembraron las bases de la fe en la región.
“Estamos hablando de una cosecha de 500 años de historia. Antes de que los peregrinos celebraran el Día de Acción de Gracias, ya había misiones e iglesias católicas aquí”, señaló.
El Encuentro Eucarístico fue gratuito y se llevó a cabo de 1 a 9 p.m. en el recinto antes conocido como Amalie Arena. La jornada incluyó conferencias, adoración, música y una misa presidida por el obispo Gregory Parkes. El lema escogido fue “Razón de Nuestra Esperanza”, en sintonía con el Jubileo de la Esperanza 2025 convocado por la Iglesia católica a nivel mundial.
Foto Cortesía de la Diócesis de St. Petersburg.
El Encuentro Eucarístico se estará llevando a cabo el sábado 20 de septiembre, de 1 p.m. a 9 p.m., en el Benchmark International Arena de la ciudad de Tampa.
Origen del nombre de la bahía
La designación municipal del Día de la Bahía del Espíritu Santo rescató un capítulo poco difundido de la historia local. El 30 de mayo de 1539, Hernando de Soto desembarcó en la costa oeste de Florida en la festividad de Pentecostés. En recuerdo de ese día, bautizó el área como “Bahía del Espíritu Santo”.
Los primeros contactos con pueblos originarios estuvieron marcados por intentos de establecer misiones. En 1549, el fraile Luis de Cáncer llegó con ese propósito, pero fue asesinado poco después. Pedro Menéndez de Avilés fundó un puesto fortificado y misión en 1567, que también fue destruida. Sin embargo, las semillas de la fe permanecieron y, siglos más tarde, la zona volvió a albergar comunidades católicas estables.
Para Rojas, ese trasfondo fue inseparable de lo que ocurrió el 20 de septiembre en Tampa.
“Pensar que en los 1500 llegaron los primeros católicos hispanos y que hoy 12.000 fieles se reunieron en un mismo lugar lo pone todo en perspectiva”, afirmó.
Foto Cortesía de la Diócesis de San Petersburgo
El padre Carlos Rojas ofrece la eucaristía en la Iglesia Católica Santa Cecelia en Clearwater.
La proclamación de la alcaldesa Jane Castor
La alcaldesa Jane Castor firmó la proclamación que reconoció oficialmente el 20 de septiembre como Día de la Bahía del Espíritu Santo. El documento resaltó el valor histórico y espiritual del nombre original, así como la conexión con la herencia hispana y católica de Tampa Bay.
Para Rojas, este reconocimiento fue un puente entre pasado y presente.
“Es parte de nuestra historia y sería hermoso que este evento fuera como una renovación en el espíritu del catolicismo en la bahía”, expresó. El sacerdote también recordó a los mártires que dieron su vida en el siglo XVI y que actualmente están en proceso de canonización, entre ellos fray Luis de Cáncer, fray Diego de Tolosa y fray Fuentes.
El clérigo consideró a los hispanos de hoy herederos de ese legado. “Lo que vimos en la arena fue fruto del testimonio de mártires y misioneros que derramaron su sangre para que hoy nuestra fe permanezca viva”, afirmó.
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Fotos cortesía de City of Tampa
La alcaldesa de Tampa, Jane Castor, muestra la proclama de Tampa como "La Bahía del Espíritu Santo" para el día 20 de septiembre de 2025.
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Fotos cortesía de City of Tampa
La proclamación
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Fotos cortesía de City of Tampa
La proclamación
Con la comunidad hispana
Nacido en Puerto Rico, el padre Rojas llegó a Tampa en 1991. Estudió en Chamberlain High School y en la Universidad del Sur de Florida antes de ingresar al seminario en Miami y Boynton Beach. Lleva 18 años sirviendo como sacerdote en la Diócesis de San Petersburgo, en parroquias como San José en Tampa y Santa Cecilia en Clearwater.
Actualmente lidera la parroquia Santa Rita en Dade City, un área donde ha sido testigo del vertiginoso crecimiento de las comunidades hispanas.
“Lo que antes eran huertos de naranjas ahora son urbanizaciones, y con ellas han llegado familias católicas, muchas de Venezuela y Colombia”, apuntó.
Ese aumento, dijo, confirmó que la iglesia local se está transformando junto con la demografía de Tampa Bay.
“En 2016 se reportó que la población hispana de la diócesis creció 128% en los últimos años, y de ese grupo casi la mitad se identifica como católica”, señaló.
El lema: “Razón de Nuestra Esperanza”
El evento se enmarcó dentro del Jubileo de la Esperanza 2025. Para Rojas, la frase “Razón de Nuestra Esperanza” resumió el mensaje central. “La Eucaristía nos recuerda que Cristo está presente en medio de tantas dificultades, violencias y retos. Esa presencia es la razón de nuestra esperanza”, explicó.
El sacerdote vinculó esta iniciativa con el Avivamiento Eucarístico Nacional, un esfuerzo de la Conferencia de Obispos Católicos de Estados Unidos después de la pandemia.
“Cuando las iglesias cerraron, muchos siguieron la misa en línea. El objetivo fue llamar de nuevo a los fieles a la práctica dominical. El Encuentro fue fruto de ese esfuerzo”, dijo.
Rojas recalcó que la organización estuvo a cargo principalmente de laicos.
“Fue un evento organizado por el propio pueblo que quiso hacerlo realidad, con el apoyo del obispo y de los sacerdotes, pero con liderazgo laical”, destacó.
Fotos cortesía de la Diócesis de St. Petersburg.
Congreso Eucarístico Nacional
Juventud y música contemporánea
Parte del programa busca atraer a nuevas generaciones. Entre los invitados figuran el padre Mike Schmitz, conocido por su popular pódcast Bible in a Year, y el músico Matt Maher, nominado al Grammy.
“Mi esperanza es que los jóvenes encuentren en este evento una experiencia cercana. Ha sido diseñado con música contemporánea y un estilo que conecta con ellos. Además, es gratuito, no hay barreras de acceso”, dijo Rojas.
La expectativa de reunir a 12.000 católicos en el centro de Tampa marca un precedente. “Nunca se ha visto una congregación de esta magnitud en la bahía. Se espera participación de todo Florida”, apuntó el sacerdote.
Por su parte, el obispo Parkes celebrará la misa central acompañado por numerosos sacerdotes y diáconos. Rojas subrayó el significado de esta presencia.
“El obispo encabeza la unidad de la diócesis; es como el padre de una gran familia. Verlo con tantos sacerdotes será signo de la amplitud de la iglesia”, expresó.
El presbítero recordó que muchos clérigos harán ajustes en sus parroquias para poder asistir. “Es costumbre celebrar las misas sabatinas a las 4 p.m. en cada comunidad, pero aun así muchos estarán presentes en la arena, lo que muestra la importancia de este momento”, señaló.
La masiva participación de ministros ordenados refuerza la magnitud del Encuentro. Para Rojas, la presencia de diáconos y sacerdotes junto al obispo será un signo de unidad pastoral.
Especialista en Mariología, adelantó que su conferencia se centrará en la Virgen María al pie de la cruz. “Quiero presentar cómo ella unió su dolor al de Cristo. Ella nos enseña a transformar nuestros sufrimientos en ofrenda a través de la Eucaristía”, explicó.
El sacerdote citó la carta a los Colosenses como inspiración. “San Pablo decía que se alegraba en sus sufrimientos porque completaba en su cuerpo lo que faltaba a las tribulaciones de Cristo por la Iglesia. Ese es el gran misterio que María vivió y que hoy estamos llamados a vivir”, expresó.
Su mensaje está dirigido a la comunidad inmigrante. “Muchos hispanos enfrentan incertidumbre por documentos migratorios o separación familiar. En la misa dominical pueden ofrecer esos sufrimientos, unirlos a Cristo y darles un propósito”, aseguró.
Hispanos y herencia de fe
La celebración coincide con el Mes de la Herencia Hispana, que para Rojas es una oportunidad de conexión. “Los hispanos traen consigo religiosidad popular, devoción a María y una historia de fe que ha marcado a Tampa desde los tiempos de Ybor City con el Centro Asturiano, el Cuban Club y el Italian Club”, recordó.
El sacerdote destacó que cada nueva ola migratoria ha revitalizado a la iglesia local.
“Quienes llegan hoy de Venezuela o de diferentes lugares de América Latina traen sus propias devociones marianas, como la Virgen del Valle, la Virgen de Guadalupe o la Virgen de Coromoto, lo que enriquece a toda la comunidad”, señaló.
En ese contexto, el Encuentro Eucarístico se presenta como un espacio donde convergen las raíces históricas y las expresiones actuales de la fe hispana en Florida.
“El llamado es a aprender con María a transformar sufrimientos en ofrenda. No somos víctimas sufrientes, somos oferentes heroicos. Ese es el gran mensaje para nuestra comunidad”, dijo el sacerdote.
Rojas agregó que la proclamación de la Bahía del Espíritu Santo brinda un marco histórico a este mensaje. “Los mártires entregaron su vida en estas tierras y hoy cosechamos sus frutos. Que este Encuentro sirva para renovar la fe en nuestra bahía”, expresó.
Con la proclamación de la alcaldesa, el respaldo de la diócesis y la participación de miles de fieles, el 20 de septiembre se perfila como un día que unirá historia, identidad y espiritualidad en Tampa Bay.