Durante once años, Iván Flores ha dedicado su vida profesional a apoyar a niños y familias que enfrentan abuso y trauma. Desde su oficina en Pasco Kids First, en el condado de Pasco, trabaja junto a un equipo especializado que brinda asistencia gratuita e integral a las víctimas.
Nacido en Nueva Jersey y de ascendencia mexicana, llegó a Tampa hace tres años en busca de un cambio de vida y de clima, pero sobre todo con el propósito de continuar con un llamado que descubrió mientras estaba en la universidad.
“Tomé una clase enfocada en el trabajo comunitario y sentí que ese era mi llamado”, dijo. Esa decisión lo llevó a convertirse en defensor de víctimas infantiles, un rol que describe como una constante responsabilidad de escuchar, acompañar y enseñar. En su trabajo diario, afirma que la mayor satisfacción proviene de ver a los niños recuperar su voz y sentirse seguros nuevamente.
Flores trabaja junto a su colega Melissa, acompañando a los niños que enfrentan procesos judiciales, fiscales o terapéuticos. Explica que su centro no solo atiende casos de abuso, sino que también desarrolla programas preventivos para familias en situación de riesgo. “La agencia ha atendido a los condados de Pasco y Hernando durante más de 30 años”, dijo. “Somos parte de una red de 26 centros en el estado de Florida dedicados a proteger a los niños”.
Pasco Kids First realizará su gala benéfica anual Paint the Night Blue el viernes 7 de noviembre en St. George’s Greek Orthodox Church en New Port Richey. Las entradas están disponibles en pascokidsfirst.org
El poder de un gesto amable
Entre los casos que ha manejado, recuerda uno en particular que marcó su carrera. “Era una familia donde dos hermanas fueron abusadas sexualmente por un tío”, contó. Una de ellas pudo testificar sin dificultad, pero la otra mostraba un miedo profundo.
“Cuando le preguntamos su color favorito, dijo que era el rosado. El día que tuvo que presentarse ante el fiscal estatal, todos usamos camisas rosadas. Cuando nos vio, supo que estábamos con ella.”
La joven finalmente pudo testificar, y su declaración condujo al arresto del agresor. Ese tipo de apoyo, explicó, es una parte esencial de su trabajo.
“Abogamos por los derechos de los niños, los acompañamos a la corte y les explicamos que no están solos y que tienen derecho a sentirse protegidos”, señaló.
El defensor insiste en que uno de los mayores desafíos de su trabajo ocurre dentro de las propias comunidades hispanas.
“Trabajar con nuestra gente a veces es lo más difícil, porque el abuso sigue siendo un tema tabú”, enfatizó. “Culturalmente, se nos enseña que lo que pasa en casa se queda en casa, y eso hay que romperlo. Aquí, los niños tienen derechos.”
Hacia un entorno seguro
Flores describió cómo el centro trabaja para evitar que los niños revivan su trauma repitiendo sus historias varias veces. “Aquí todos trabajamos juntos para que el proceso sea lo más corto y seguro posible. No somos investigadores ni policías; vestimos de manera casual para que los niños se sientan más tranquilos”, explicó.
Los pasillos están llenos de camisetas pintadas por otros niños que pasaron por situaciones similares. Cada prenda lleva mensajes de esperanza, y el propósito es que los recién llegados comprendan que la recuperación es posible.
“Les hacemos saber que están en el lugar correcto, donde comienza la sanación”, dijo.
El centro ofrece atención completamente gratuita, siempre y cuando el abuso o delito haya sido reportado a las autoridades. “Si alguien llega sin haber presentado un informe, lamentablemente no podemos tomar el caso”, aclaró. También cuentan con el programa Healthy Families, dirigido a padres primerizos o familias que esperan un nuevo hijo y buscan orientación para reducir el estrés y fortalecer su entorno familiar.
“Es un programa preventivo que puede acompañar a la familia desde antes del nacimiento hasta los cinco años de edad del niño”, detalló.
Educar para prevenir
“Siempre hay que creer lo que dicen los niños”, enfatizó Flores. Para el defensor, el primer paso en cualquier proceso de protección infantil es creer en las palabras del menor.
“Cuando un niño dice que ha sido víctima, hay que creerle. Menos del 10% de esas denuncias resultan ser falsas”, señaló. Por eso instó a las comunidades a denunciar cualquier sospecha de abuso a la Línea Directa de Abuso Infantil de Florida o a las autoridades locales. El experto considera que la prevención debe comenzar en casa.
“Todo empieza con los padres y tutores”, dijo. “Hoy los niños tienen acceso a muchas aplicaciones y no siempre saben con quién están hablando. Los padres deben conversar con ellos, hacer preguntas más profundas, no solo cómo les fue en el día; deben indagar más.” Ese tipo de interacción, dice, puede evitar que las situaciones escalen a riesgos mayores.
Los cambios de comportamiento, explicó, son señales de alerta que nunca deben ignorarse.
Solo en Florida, en 2022 hubo 24,505 víctimas confirmadas de abuso o negligencia infantil, lo que representa una tasa de 5.7 niños por cada 1,000, según el informe Florida’s Children 2024. En total, el estado registró 242,510 denuncias de abuso y negligencia infantil, de las cuales 138,711 fueron aceptadas para investigación por los Servicios de Protección Infantil (CPS).
El estudio también muestra que el 71% de los agresores eran los propios padres de los niños, mientras que el 29% eran personas sin relación familiar o con vínculo desconocido. En cuanto al género, el 53% de las víctimas eran niñas y el 47% niños, siendo el grupo de edad más afectado los bebés menores de un año, con 3,813 casos.
El informe destaca que el 17.4% de la población infantil de Florida es hispana, lo que subraya la necesidad de adaptar los programas de prevención, atención y apoyo a las características culturales y lingüísticas de estas comunidades.
Estas cifras demuestran que el abuso infantil no es una amenaza lejana; puede ocurrir en cualquier familia, sin importar la clase social, el origen o el estatus migratorio. Por eso, creer en los niños, prestar atención a los cambios de comportamiento y actuar de inmediato son pasos esenciales en la prevención.
Acoso escolar, migración y trata humana
Entre los temas que se atienden en Pasco Kids First está el acoso escolar. “El bullying puede escalar si no hay apoyo en las escuelas”, explicó.
“Hemos visto casos que llegan a extremos trágicos, incluso con pérdida de vidas.” Agregó que el crecimiento poblacional en el área de Tampa Bay, junto con la llegada de nuevas familias migrantes, ha traído desafíos adicionales.
“Nunca preguntamos sobre el estatus migratorio”, aclaró. “Nuestros servicios son gratuitos y están abiertos a todos. Los padres deben saber que, aunque sean indocumentados, sus hijos tienen derechos y pueden recibir protección si son víctimas de un delito.”
Flores también habló sobre la trata de personas, un problema que afecta gravemente a Florida.
“El estado está entre los tres primeros en casos de trata de personas, junto con Nueva York y California”, señaló. Explicó que el acceso a los puertos de la Bahía de Tampa facilita la movilidad de las redes de tráfico, lo que exige una vigilancia constante por parte de las autoridades.
Programas de recuperación y voces que inspiran
El centro cuenta con un equipo especializado en terapia de trauma. “Somos uno de los 26 centros en Florida, pero solo 12 tienen este programa de tratamiento para abuso sexual respaldado por el Departamento de Salud”, dijo. El servicio es gratuito y busca ayudar a los niños a reintegrarse progresivamente a su entorno escolar y familiar. En algunos casos, los beneficiarios se convierten en defensores de la prevención.
“Una joven a la que ayudamos y que completó su proceso terapéutico creó un programa escolar para apoyar a otros niños”, contó. “Eso demuestra que la recuperación también puede generar liderazgo dentro de la comunidad.”
Flores animó a las personas a conocer los centros disponibles en cada condado, como Mary Lee’s House en Tampa y Suncoast Center en Pinellas.
“Todos trabajamos con la misma misión: proteger y fortalecer a las familias”, enfatizó. También recalcó que incluso quienes no pueden participar directamente en los programas pueden convertirse en embajadores para difundir estos servicios.
Señales de alerta y caminos hacia la ayuda
Los síntomas más comunes del abuso infantil incluyen cambios de humor, retraimiento, ansiedad, agresividad, quejas psicosomáticas y alteraciones del sueño.
“Ningún caso es igual, pero los adultos que conviven con los niños pueden detectar los cambios más fácilmente”, dijo Flores.
El experto reiteró que el diálogo constante, la educación y la confianza son herramientas clave para prevenir el abuso y fortalecer los lazos familiares.
“Si un niño parece cansado, pierde peso, actúa de manera impulsiva o presenta dolores inexplicables, es necesario prestar atención”, advirtió. También insistió en que el abuso no es solo sexual. “Existe el abuso psicológico y verbal, y las palabras pueden doler tanto como los golpes.”
A veces, las señales de advertencia se confunden con actos de rebeldía o rasgos típicos de la personalidad adolescente, especialmente en esa etapa de crecimiento. Sin embargo, los padres —y la sociedad en general, incluidos vecinos, maestros y familiares— deben aprender a reconocer cuando hay patrones de conducta persistentes que se alejan de lo normal. Es fundamental no juzgar por las apariencias, sino observar de cerca estos comportamientos y actuar de inmediato cuando algo no parece bien. Este es un problema que puede afectar a cualquier niño, sin importar de dónde provenga.
“El mensaje principal para nuestra comunidad hispana en Tampa Bay es educar y creer”, concluyó. “Los padres son los expertos en sus hijos, los conocen bien. Si los escuchan y les creen, están dando el primer paso para protegerlos.”
INFOBOX
Gala “Paint the Night Blue” – Pasco Kids First
Centro de prevención y atención del abuso infantil que atiende a los condados de Pasco y Hernando. Ofrece apoyo legal, atención médica y servicios de terapia de trauma gratuitos para niños víctimas de abuso y sus familias.
Cuándo: 6:30 p.m. viernes 7 de noviembre
Dónde: St. George’s Greek Orthodox Church, 9426 Little Road, New Port Richey
Entradas: Desde $150. Disponibles en el sitio web de Pasco Kids First.
Actividades: El evento contará con música en vivo, una subasta silenciosa y un espectáculo de drones. Se invita a todos los asistentes a vestir de azul, el color que simboliza la prevención del abuso infantil. After Party Surprise DJ & Concert
Información: www.pascokidsfirst.org