Después de 65 años, el puente Howard Frankland original ya no sirve a los conductores.
Los vehículos que se dirigen a Tampa comenzaron el miércoles a circular por el tramo central, que antes albergaba el tráfico hacia el sur, en lugar del antiguo tramo norte, construido en los años cincuenta. Los automovilistas experimentaron más tráfico de lo habitual esta semana, ya que el nuevo patrón de desvío hacia la izquierda provocó ciertos retrasos al acercarse al puente.
El proyecto del Howard Frankland ha entrado en sus etapas finales. Según el Departamento de Transporte de Florida, las cuadrillas se están preparando para demoler el tramo original en dirección norte durante los próximos siete u ocho meses.
Los trabajadores perforarán agujeros en el centro del viejo puente para ayudar a las grúas a levantar enormes losas de concreto, que pesan decenas de miles de libras, y colocarlas una por una sobre barcazas en la bahía de Tampa. Si mira hacia su derecha mientras se dirige a Tampa durante los próximos meses, podrá ver alguna losa de concreto suspendida en el aire mientras las grúas la bajan hacia la bahía.
Estas son las claves sobre la demolición y el resto del proyecto del puente:
¿Por qué se está desmantelando el puente viejo?
Los costos de mantenimiento han comenzado a superar los beneficios de conservar el antiguo Howard Frankland, explicó David Alonso, ingeniero principal del proyecto en el Departamento de Transporte estatal.
El puente en dirección norte ha superado su vida útil esperada. Las barreras de concreto y partes del hombrillo se derrumbaron hacia la bahía durante los huracanes del año pasado.
¿Dónde terminarán las piezas del viejo puente?
Según Alonso, las cuadrillas usarán una sierra del tamaño de un automóvil pequeño para cortar metódicamente segmentos del puente, con el fin de preservar su integridad estructural.
Las barcazas trasladarán las losas cortadas hasta un depósito de chatarra justo al sur del puente Gandy. Allí, el concreto será triturado y reutilizado en otros proyectos.
“Es un puente tan largo —tres millas de largo— y hay tanto material saliendo de él que estoy seguro de que ni siquiera sabemos aún en qué lugares terminarán todas estas piezas”, dijo Alonso.
¿Quedará algo del puente original?
Uno de los requisitos ambientales del proyecto es que todo el puente debe desaparecer, señaló Alonso.
Las cuadrillas realizarán “extensos escaneos y estudios” una vez desmantelado todo el puente, para asegurarse de que no queden escombros en el fondo de la bahía de Tampa, explicó.
¿Cuál es el cronograma para el resto del proyecto?
Se espera que los componentes finales del proyecto, de $865 millones, concluyan al mismo tiempo hacia la primavera de 2026.
Entre las tareas restantes están la demolición del puente antiguo y la apertura de cuatro carriles exprés, dos en cada dirección, sobre el nuevo tramo.
También abrirá en ese período el sendero de 12 pies de ancho para peatones y ciclistas.
Las cuadrillas siguen trabajando en las conexiones de los carriles exprés desde tierra hasta el puente, así como en elementos estéticos del camino peatonal, como los cuatro miradores sombreados que se distribuyen a lo largo del recorrido. Quienes crucen el puente en bicicleta o a pie entrarán desde la calle Reo, en el lado del condado de Hillsborough, y desde el paso elevado de la Cuarta Calle, en Pinellas.
¿Cuál es la historia del puente Howard Frankland?
La idea de construir un tercer puente sobre la bahía de Tampa surgió por primera vez antes de la Segunda Guerra Mundial. Pero los líderes locales se preocupaban por los costos de una nueva estructura, y los operadores de peaje del puente Gandy y la calzada Courtney Campbell querían evitar más competencia.
Luego, el vendedor de neumáticos W. Howard Frankland propuso de nuevo la construcción del puente cuando formaba parte de la Junta de Carreteras del Estado en 1953.
Para 1960, un puente que llevaba el nombre de Frankland estaba abierto, justo a tiempo para una “explosión demográfica” en el área de Tampa Bay.
Durante décadas, el puente tuvo solo dos carriles en cada dirección, hasta que en la década de 1990 el Departamento de Transporte del estado agregó otro tramo, aumentando el total de carriles a ocho.
Una vez que entren en funcionamiento los nuevos carriles exprés del puente Howard Frankland, este contará con 12 carriles, la mayor cantidad en su historia.