El jefe de Finanzas de Florida, Blaise Ingoglia, con calma y deliberación, volteó el cartel blanco.
En una fuente gigantesca apareció una cifra impactante: $278,951,562.
Esa, dijo Ingoglia en una conferencia de prensa celebrada en Brandon en septiembre, era la cantidad en la que el presupuesto del condado Hillsborough se había inflado durante los últimos cinco años. Ingoglia y el hombre que lo nombró, el gobernador Ron DeSantis, sostienen que el gasto local descontrolado es, en parte, responsable del aumento de los impuestos sobre la propiedad en el estado.
“Los contribuyentes de este condado deberían estar indignados”, dijo Ingoglia, quien se postula para las elecciones de 2026.
La cifra cayó sobre los funcionarios del condado como un rayo. Semanas antes, el personal había sido convocado a una sala de conferencias para reunirse con los auditores del Departamento de Eficiencia Gubernamental del estado. Los funcionarios del condado entregaron ocho terabytes de información sobre el gasto público. Les dijeron que pronto recibirían un informe por escrito.
No esperaban que un funcionario público emitiera un juicio tan rápido y contundente antes de que ese informe estuviera listo.
¿Está realmente Hillsborough gastando más de un cuarto de billón de dólares de lo necesario? En teoría, debería ser una pregunta sencilla de responder. Pero un análisis del presupuesto realizado por el Tampa Bay Times encontró que no es tan fácil llegar a una conclusión sobre el gasto del condado.
Esto es lo que se sabe y lo que no se sabe sobre el presupuesto de Hillsborough.
1. El estado ha hecho una afirmación ambiciosa sobre el gasto excesivo
Ingoglia ha recorrido el estado diciendo que ha encontrado más de 1.000 millones de dólares en gastos innecesarios combinados en los presupuestos de Jacksonville, Hillsborough, Orange, Alachua, Seminole y Broward.
Por “desperdicio”, Ingoglia dice que se refiere al gasto que va más allá de lo que cabría esperar considerando el aumento de la población, la inflación y la ineficiencia gubernamental habitual.
El equipo de Ingoglia obtuvo la cifra de Hillsborough partiendo del fondo general del condado 2019-2020, que proviene principalmente de los impuestos sobre la propiedad. Luego proyectaron cinco años hacia adelante, ajustando el presupuesto para reflejar la inflación y el crecimiento poblacional de cada año. También añadieron márgenes para tener en cuenta lo que Ingoglia describió como una ineficiencia gubernamental típica.
Un portavoz de la oficina de Ingoglia dijo que su equipo utilizó el Índice de Precios al Consumidor del Buró de Estadísticas Laborales para medir la inflación. Los funcionarios usaron un promedio de las estimaciones de población proporcionadas por el Censo de EE. UU. y los datos de la Oficina de Investigación Económica y Demográfica de la Universidad de Florida. Luego añadieron un margen del 5 %, y después otro del 10 % para tener en cuenta la ineficiencia gubernamental.
Incluso con esos márgenes, el presupuesto de Hillsborough superó las proyecciones del estado en casi 279 millones de dólares, dijo Ingoglia. Su portavoz no puso los cálculos a disposición pública.
2. Los cálculos del estado no pudieron ser verificados
Las suposiciones utilizadas por el estado son muy importantes, dijo Justin Marlowe, profesor investigador de la Universidad de Chicago que estudia los presupuestos de gobiernos locales. Con cifras de miles de millones, distintas estimaciones de población o censos pueden alterar las proyecciones en millones de dólares.
El Times trató de replicar el trabajo del estado —y obtuvo resultados distintos—.
El Times halló que el presupuesto de Hillsborough era aproximadamente 360 millones de dólares mayor en el año fiscal 2025 que si el condado hubiera mantenido los niveles de gasto de hace cinco años, incluso después de ajustar por crecimiento poblacional e inflación.
Pero esa cifra se reduce a unos 60 millones de dólares después de incluir los márgenes que, según Ingoglia, él mismo consideró, una diferencia abismal respecto a la afirmación estatal de 279 millones.
Marlowe también intentó realizar los cálculos y obtuvo otro resultado distinto, nada cercano a los 279 millones en gastos excesivos.
Eso no significa que los métodos de Ingoglia sean erróneos. Pero las diferentes cifras muestran cuán subjetivo es el ejercicio de Ingoglia, dijo Marlowe. El “desperdicio” está en el ojo de quien lo mire.
“El gasto que figura en un presupuesto local refleja sus prioridades locales”, señaló Marlowe. “El estado puede no estar de acuerdo con eso, pero eso no significa que el proceso esté roto ni que haya un gasto descontrolado y derrochador”.
3. Policía, bomberos y reservas explican la mayor parte del aumento del gasto de Hillsborough
En las semanas posteriores a la conferencia de prensa de Ingoglia, los funcionarios del condado Hillsborough han refutado, con cautela, las afirmaciones estatales de un desperdicio rampante. A comienzos de este mes, Tom Fesler, administrador financiero principal del condado, informó a un comité de supervisión sobre el gasto de los últimos cinco años.
Desde el año fiscal 2020, los fondos generales de Hillsborough han crecido un 60 %, de aproximadamente 1.500 millones a 2.400 millones de dólares el último año fiscal, dijo Fesler. Pero más de la mitad de ese incremento se destinó a la policía, los bomberos o las reservas presupuestarias del condado, añadió.
Los funcionarios del condado afirman que la Oficina del Sheriff y Fire Rescue recibieron aún más dinero del que reflejan las partidas presupuestarias. Por ejemplo, en los últimos cinco años se construyeron varias estaciones de bomberos, un gasto que podría catalogarse como mejoras de capital, no como presupuesto de Fire Rescue.
El gasto aumentó también en otras áreas. El presupuesto de control de códigos creció un 85 % entre 2020 y 2025, según los registros. El del recaudador de impuestos aumentó casi un 50 %.
Pero incluso las comparaciones anuales pueden ser complicadas. “Control de códigos” figura como partida tanto en 2020 como en 2025, pero el departamento asumió nuevas responsabilidades. Para 2025, parte del trabajo de control animal del condado había sido incorporado bajo su administración, explicó Fesler.
Además, el condado no tiene control sobre una parte significativa de su gasto del fondo general. Por ejemplo, el presupuesto del recaudador de impuestos es aprobado por el Departamento de Servicios Financieros de Ingoglia, no por los funcionarios electos locales.
4. Observadores locales dicen que sí existe despilfarro
Marlowe señaló que el gasto público cuestionable suele manifestarse en forma de subvenciones a organizaciones sin fines de lucro.
En Hillsborough, algunas de esas subvenciones han estado bajo escrutinio.
La Comisión del Condado, controlada por una mayoría republicana afín al esfuerzo estatal por eliminar el despilfarro, tiene su propio Comité de Enlace de DOGE, presidido por Jake Hoffman, director ejecutivo de los Tampa Bay Young Republicans.
A comienzos de este año, el comité obtuvo acceso a los mismos datos exhaustivos de contratos que Hillsborough entregó al estado como parte de su investigación, dijo Hoffman. Al revisar las cifras, aseguró haber encontrado más de 200 millones de dólares en lo que él calificó como contratos cuestionables dentro del presupuesto del condado.
Por ejemplo, Hoffman mencionó unos 900.000 dólares en subsidios cinematográficos y otros 500.000 que el condado paga al Straz Center por iluminación, como gastos prescindibles.
En una reunión celebrada en septiembre, los funcionarios del condado justificaron parte del gasto que el comité había señalado, dijo Hoffman, pero no todo. Los funcionarios aclararon que parte de los gastos destacados por Hoffman no provenían del fondo de ingresos generales.
Hoffman afirmó que el análisis detallado, línea por línea, de su comité probablemente sea más confiable que la estimación de Ingoglia.
“No sé si esto debe hacerse a partir de un cálculo”, dijo Hoffman. “Creo que debe hacerse con el ejercicio que ya estamos realizando, que consiste en revisar línea por línea y preguntar: ‘¿Es esto en lo que realmente necesitamos gastar dinero?’”.
En teoría, el estado está realizando ese mismo análisis. La confirmación llegará una vez que el equipo de Ingoglia publique su informe DOGE, lo cual podría ocurrir en cualquier momento.
El editor de datos del Times, Langston Taylor, y la redactora del Times, Ashley Borja, contribuyeron a esta historia.