La fiscal general de Estados Unidos, Pam Bondi, está recibiendo críticas de todo el espectro político por los comentarios que hizo el lunes sobre la libertad de expresión.
En una entrevista en pódcast, Bondi prometió tomar medidas enérgicas contra quienes practiquen el “discurso de odio”, vinculando esa práctica con el asesinato la semana pasada del activista conservador Charlie Kirk.
“Definitivamente los vamos a señalar, vamos a ir tras ustedes, si están atacando a alguien con discurso de odio”, dijo Bondi a la comentarista conservadora Katie Miller.
La Primera Enmienda de la Constitución de Estados Unidos ofrece amplias protecciones a la expresión, incluso a aquella que otros consideran desagradable.
Tanto conservadores como liberales arremetieron contra Bondi por demostrar lo que calificaron como ignorancia de este principio fundamental de la ley estadounidense.
“Una opinión increíblemente mala de Bondi, digna de una renuncia inmediata de una fiscal general”, publicó Dave Rubin, el presentador en Florida del programa conservador Rubin Report. “El discurso de odio no existe, puedes decir cosas feas sobre las personas”.
Muchos señalaron que el propio Kirk sostuvo en una publicación de 2024 en X que “el discurso de odio no existe legalmente en Estados Unidos”.
El martes por la mañana, Bondi, oriunda de la región de Tampa Bay y exfiscal general de Florida, intentó aclarar su declaración. En una extensa publicación en X, dijo que estaba condenando los llamados a la violencia.
“El discurso de odio que cruza la línea hacia amenazas de violencia NO está protegido por la Primera Enmienda. Es un delito”, escribió Bondi. “Durante demasiado tiempo, hemos visto a la izquierda radical normalizar amenazas, pedir asesinatos y celebrar la violencia política. Esa era terminó”.
La polémica surge en medio de una creciente ofensiva de los conservadores contra la expresión tras el asesinato de Kirk. Activistas en línea y funcionarios han pedido el despido de empleados públicos y privados que dijeron cosas consideradas ofensivas después del tiroteo.
Por ejemplo, United Airlines tomó medidas no especificadas contra uno de sus pilotos por publicar que “Charlie Kirk era un p--o nazi y el único tipo bueno de nazi es un nazi muerto”.
El secretario de Transporte de Estados Unidos, Sean Duffy, celebró la decisión de sacar al piloto “fuera de servicio”, publicando: “No hay lugar para la violencia política en Estados Unidos y cualquiera que la aplauda enfrentará las consecuencias”.