OCHOPEE — Uno trabajaba en un restaurante reconocido en el Design District de Miami.
Otro es un DJ en ciernes.
Un portador de pasaporte italiano ya se preparaba para salir de Estados Unidos.
Los tres terminaron en Alligator Alcatraz, un vasto complejo de carpas y remolques construido para albergar hasta 3.000 migrantes en lo profundo de los Everglades de Florida.
En las semanas transcurridas desde que el gobernador Ron DeSantis invocó poderes de emergencia para construirlo, quiénes están realmente en Alligator Alcatraz —y las condiciones que enfrentan— se han convertido en temas polémicos.
Mientras el presidente Donald Trump prometía que el centro de detención albergaría a “algunas de las personas más peligrosas del planeta”, una lista de detenidos obtenida la semana pasada por el Times/Herald reveló que, de 700 nombres, más de un tercio tenía solo infracciones migratorias sin antecedentes penales en Estados Unidos.
La semana pasada, periodistas del Tampa Bay Times visitaron el centro de detención en el condado de Miami-Dade y hablaron por teléfono con siete detenidos o sus familiares sobre sus arrestos y sus experiencias dentro de Alligator Alcatraz. Aunque cuatro de los siete fueron arrestados en Florida y acusados de delitos graves, los registros judiciales muestran que muchos de los cargos fueron desestimados. No está claro cuántos fueron condenados. Algunos familiares prefirieron no revelar su identidad por temor a ser deportados.
Esto fue lo que nos contaron los detenidos, sus familias y amigos.
Fernando Eduardo Artese, 63, Broward
Artese fue arrestado en Jupiter a finales de junio mientras conducía su casa rodante con un solo objetivo: salir del país.
Artese se dirigía a Colorado con su esposa, Mónica Riveira, y su hija, Carla, según relató en una entrevista telefónica con el Times. El plan era cruzar California, pasar a México, atravesar Centroamérica y llegar a Argentina, su país natal.
“Estábamos listos para esto”, dijo Artese.
Pero el 25 de junio, la policía lo detuvo y descubrió que tenía una orden de arresto. En marzo, había sido multado en Broward por conducir sin licencia. No asistió a su cita en la corte de tránsito por temor a ser detenido, según su familia.
Ese mismo día fue llevado a las instalaciones de Aduanas y Protección Fronteriza en West Palm Beach. Seis días después, fue entregado a Inmigración y Control de Aduanas (ICE) y trasladado a Alligator Alcatraz.
“Esto es un campo de concentración. Nos tratan como criminales, es una persecución de humillación”, dijo Artese. “Todos somos trabajadores, personas que luchamos por nuestras familias”.
Antes de su arresto, Artese vivió casi una década en Estados Unidos. Tiene ciudadanía argentina e italiana. Ingresó a través de España con su pasaporte italiano mediante el programa de exención de visa, que permite visitas cortas de hasta 90 días sin visa. Se quedó más tiempo del permitido.
Su familia lo siguió en 2018. Su esposa, de 62 años, tiene visa de estudiante y su hija de 19 años ingresó legalmente. Vivían en Hialeah, condado de Miami-Dade, donde Artese tenía un negocio de instalación de cámaras. El año pasado se mudaron a un parque de casas móviles en el condado de Broward.
Nicolás Esbir, 30, Miami
Esbir llegó a Estados Unidos desde Chile con visa de turista en enero de 2021. Vino acompañado de su novia, quien huía de una situación personal peligrosa, según ella misma relató bajo condición de anonimato.
La pareja se casó en 2022 y solicitó asilo. Mientras esperaban, ambos pagaron impuestos y obtuvieron permisos de trabajo y números del Seguro Social. Tienen dos hijas nacidas en Estados Unidos.
Esbir fue arrestado el 22 de mayo en la sede del Design District del restaurante turco El Turco —reconocido por la Guía Michelin— donde trabajaba como chef. Estuvo detenido más de un mes en el Turner Guilford Knight Correctional Center, según su esposa.
Ella había solicitado una orden temporal de protección contra él en abril. Consideraban divorciarse tras una disputa doméstica en 2024. Según su entendimiento, esa orden no conllevaría arresto ni afectaría su estatus migratorio.
Esbir tuvo una audiencia a finales de junio y debía ser liberado en un plazo máximo de 48 horas, dijo su esposa.
Sin embargo, fue retenido cuatro días más allá de su fecha de liberación antes de ser trasladado al ICE-ERO Center en Miramar el 2 de julio.
Al día siguiente fue llevado a Alligator Alcatraz.
Gokhan Yuzbasioglu, uno de los fundadores de El Turco, dijo al Times que escribió una carta en apoyo a Esbir y lo describió como un trabajador disciplinado y talentoso.
Jordin Castillo, 43, Miami
Castillo vivía en Miami desde hacía casi dos décadas antes de ser detenido por autoridades migratorias.
Había fundado un pequeño negocio llamado Jordin Paint, que le permitía ganarse la vida dignamente y dar empleo a otras personas.
Castillo tuvo algunos problemas legales. Registros judiciales del condado de Miami-Dade muestran cargos por delitos graves desde 2019 por posesión de drogas, que fue desestimado; una infracción por portar un arma oculta, sin acciones posteriores; y evasión de la policía, por la cual cumplió seis meses de libertad condicional.
Pero su hermana, quien pidió no ser nombrada, lo describió como un hombre de buen carácter, un hermano, amigo y padre amoroso.
“Está orgulloso de la vida que construyó”, dijo ella.
El mes pasado, Castillo fue arrestado por conducir repetidamente sin licencia, según registros judiciales.
Fue trasladado a Alligator Alcatraz el 3 de julio.
Seis días después, Castillo dijo que fue esposado y dejado bajo el sol como castigo por intentar iniciar una huelga de hambre dentro del centro de detención, según relató en una entrevista telefónica. Mientras los mosquitos lo rodeaban, rogó a los guardias que lo metieran adentro. Estuvo afuera casi tres horas.
Afirmó que hay peleas entre detenidos por la escasa comida y que se han propagado casos de COVID-19 en una de las celdas.
Una portavoz de la División de Manejo de Emergencias de Florida negó su testimonio.
“Ningún guardia está maltratando a los detenidos ni dejándolos al sol —eso es mentira—”, dijo Stephanie Hartman. “Los oficiales están altamente capacitados y siguen todos los protocolos de detención federales y estatales”.
La novia de Castillo, que también pidió no ser nombrada, dijo que habla con él por teléfono todos los días. Su voz, antes potente, ahora suena débil.
Daniel Muela Gómez, 31, Orlando
Gómez, empleado de Hubbard Construction en Orlando, contó que fue detenido por exceso de velocidad el 25 de junio.
A pesar de tener permiso de trabajo, licencia de conducir, número de Seguro Social y pagar impuestos, Gómez ha estado detenido desde ese control de tráfico.
Una revisión extensa de antecedentes no arrojó cargos penales en Florida bajo el nombre y edad que dio al Times.
Gómez dijo que solicitó asilo al llegar desde Ecuador a través de la frontera sur de Estados Unidos. Trabajaba legalmente mientras esperaba la resolución del caso.
Esperaba traer a sus cuatro hijos para que vivieran en un país más seguro y con mejores oportunidades económicas.
“Vine a este país para ayudar a mi familia”, dijo.
Dentro del centro, Gómez afirmó que los guardias obligan a los detenidos a comer en el horario estipulado o botar la comida. No se permite guardarla para después.
Hartman, portavoz de Servicios de Emergencia, respondió que la comida no se usa como castigo. Dijo que los detenidos reciben comida al llegar y tres comidas al día.
Gómez declaró que ha desarrollado dolor pulmonar dentro de Alligator Alcatraz, algo que nunca había experimentado antes.
Juan Arango Matallana, 26, Miami
Arango Matallana llegó desde Colombia con visa de turista en 2019, según sus familiares.
Es esposo y padre de un niño de 3 años. Trabajó en construcción antes de perseguir su sueño como DJ.
Tuvo tres arrestos en Florida. En septiembre de 2022 fue acusado en Miami-Dade por conducir sin licencia y posesión de cannabis, pero el cargo de droga fue desestimado. En noviembre del mismo año fue arrestado por hurto en Clay County.
El 26 de junio fue arrestado en Miami-Dade por conducir sin licencia, posesión de drogas y por la orden pendiente de Clay. Primero lo llevaron al ICE-ERO Center de Miramar y luego a Alligator Alcatraz.
Su esposa, Laura Morales, dijo que fue uno de los primeros detenidos allí.
Morales contó que fue golpeado la semana pasada tras exigir mejores condiciones, y que luego lo cambiaron de área como castigo.
“Me dijo que las condiciones son terribles”, dijo Morales. “La comida es mala y no hay suficientes baños”.
Hartman dijo que no hay castigos físicos en el centro.
“Alligator Alcatraz es una instalación funcional y completamente conforme que cumple con todos los estándares nacionales y cumple una misión crítica de aplicación migratoria”, afirmó.
Hairon Lázaro Cueto, 20, Miami
Cueto tenía programada su cita biométrica —un paso clave hacia la ciudadanía— para el 15 de julio, según su amiga Gladys Cancio. Ingresó a EE. UU. con parole humanitario desde Cuba hace casi tres años.
Trabajaba en techos y conducía con permiso de aprendizaje. Para los hijos de Cancio, Cueto es como una figura paterna, dijo ella.
No tenía antecedentes en Florida hasta que fue arrestado tras una disputa doméstica con su hermano por la venta de un auto. Fue acusado de asalto agravado con arma mortal, un delito grave, el 30 de junio. Una vez en la cárcel, le notificaron que ICE había emitido una orden de detención, relató Cancio. Lo llevaron al ICE-ERO Center de Miramar y luego a Alligator Alcatraz.
Su hermano firmó una declaración pidiendo que se retiren los cargos, lamentando cómo se escaló la situación, dijo Cancio.
Cueto, que nació con un pulmón que funciona solo al 10 %, dijo que sufre dentro del centro.
Durante una comida, intentó explicarle a los guardias que necesitaba más tiempo para comer debido a su condición. La barrera del idioma hizo que su petición se interpretara como insubordinación.
Según Cancio, fue golpeado en las costillas varias veces con un objeto similar a una porra hasta que otro detenido que hablaba inglés intervino y explicó la situación.
Cueto, dijo Cancio, tampoco está recibiendo su medicina. Ella ha conducido hasta la entrada en la Ruta 41 para pedir que le entreguen el medicamento. Entiende que quizá no pueden aceptar lo que ella trae, pero considera que deberían proveérselo.
Ha vomitado sangre y contrajo COVID-19 dentro del centro, dijo Cancio. Le preocupa que esté sobreesforzando su pulmón sano y que su salud a largo plazo se vea gravemente afectada.
Espejo Hernán Morales, 40, Pompano Beach
Morales llegó sin documentos desde México hace 25 años. Fue arrestado por un cargo menor de violencia doméstica a finales de mayo, según registros del condado de Broward.
El 22 de junio, Morales llamó para decir que lo llevaban a Alligator Alcatraz, según Guirlande Guillaume, ciudadana estadounidense con quien tiene tres hijos. Ella no fue la víctima del caso de violencia.
En 2018 había sido acusado de agresión en tercer grado y abuso infantil sin lesiones graves, según registros del Departamento de Cumplimiento de la Ley de Florida.
En 2023 le informaron que necesitaba una operación por una enfermedad cardíaca, pero no pudo costearla. Sufre de frecuentes dolores en el pecho y el corazón, lo que le dificulta respirar, relató Guillaume.
Dijo que esta semana recibió tres llamadas de alguien que se identificó como guardia del centro, advirtiéndole que Morales estaba empeorando. Esa persona, que no quiso revelar su identidad, le pidió buscar una forma de sacarlo, aunque aclaró que no podía ayudar.
Morales, dijo Guillaume, siente que se está asfixiando.
Teme que muera antes de recibir atención médica.