Enrique Flor Zapler, uno de los periodistas de investigación más talentosos y detallistas de la prensa escrita en el sur de la Florida, falleció en Miami a la edad de 50 años, víctima de complicaciones por un accidente cerebrovascular.
Conocido en el medio hispano como un profesional entregado al desarrollo de la noticia veraz, Flor destacó desde muy joven en las páginas del diario El Comercio, en su natal Lima, la capital del Perú.
Fiel a su olfato periodístico, espíritu riguroso y alma de aventurero, Flor emigró hacia los Estados Unidos a inicios de la década del 2000 para continuar ampliando los horizontes de una profesión que amaba tanto como a su propia familia.
Padre y amigo de espíritu solidario, Flor decidió establecerse en Miami donde rápidamente despuntó por su narrativa precisa, apertura de ideas y conocimiento oportuno del ciudadano de a pie. Pero fue en Hialeah, la ciudad que lo cobijó como uno de los suyos, donde Flor pudo tomar nota y hacer eco de las voces de su gente. En más de una oportunidad desentrañó los vericuetos de su sistema de gobierno y destapó los casos más polémicos de su entorno.
Atento y educado, generoso y amante del buen fútbol, Kike -como cariñosamente lo llamaban amigos y colegas del rubro- nunca supo de excusas, rencores y vanidades. Su ley era una sola: estar siempre en primera línea para cubrir reportajes que acabarían convirtiéndose en piezas de antología y noticias que posteriormente llegaban a ocupar titulares y primeras planas.
En Miami, ciudad a la que supo adaptarse casi de forma natural, Flor fue el titular de un periodismo valiente y sin cortapisas desde las páginas de El Nuevo Herald y el Sun Sentinel. A su paso por las salas de redacción fue premiado con el prestigioso ‘Herald Hero Award 2012′ por una investigación sobre un fraude electoral. Asimismo fue galardonado por la Fundación para un Nuevo Periodismo (2002), y la importante Sociedad Interamericana de Prensa (2001) tras la publicación de un laborioso y bien encaminado trabajo. Flor fue parte fundamental de un equipo que investigó la presentación de firmas fraudulentas y un montaje de votos de partidarios y seguidores del expresidente Alberto Fujimori en su búsqueda por un tercer mandato de gobierno.
Flor se graduó a mediados de los años 90 en la Universidad de Lima, donde terminó sus estudios con honores. En el país andino fue jefe de investigaciones de la reconocida Agencia Perú y periodista de locales e investigaciones por más de una década en la central del periódico El Comercio, que forma parte del Grupo de Diarios América.
En el sur de la Florida trabajó durante seis años y desde mediados de los años 2000 en el Sentinel. Posteriormente ingresó a las filas de El Nuevo Herald, en mayo del 2010.
La muerte de Flor causó pesar en el medio periodístico. Amigos y colegas recordaron a Flor como un ejemplo de profesionalismo y entrega ilimitada.
Carlos Novoa, amigo cercano de Flor y exeditor de la sección Internacionales en El Comercio, dijo que Flor siempre mantuvo un perfil profesional que destacaba por la profundidad de sus informes, característica de la que estaba constantemente al tanto.
“Enrique Flor, nuestro querido Kike, tenía un espíritu jovial”, dijo Novoa. “Lo vimos crecer profesionalmente en El Comercio de Lima y, luego, en su brillante carrera en Miami. Gran futbolista y mejor persona, lo recordaremos con el cariño de siempre”.