La próxima temporada del Tampa City Ballet presentará Cinderella el sábado y domingo 15 y 16 de noviembre en el New Tampa Performing Arts Center. La producción, dirigida por la coreógrafa venezolana Paula Núñez y con la participación de la bailarina cubana Marta Ortega en el papel de la madrastra, ofrece una interpretación contemporánea de un clásico que trasciende los escenarios para conectar con la vida cotidiana de la comunidad hispana.
Núñez explicó que esta historia, adaptada al público actual, conserva la esencia del ballet mientras mantiene la atención del espectador a través de una propuesta visual moderna y dinámica. “Cinderella es una historia hermosa para toda la familia. En Tampa City Ballet tenemos dos programas dedicados a los niños y las familias. En esta ocasión quisimos traer una versión más corta, adaptada al siglo XXI”, dijo la directora venezolana.
Ortega, formada como bailarina en Cuba, comentó que su papel representa un tipo diferente de reto. “Nunca había tenido la oportunidad de interpretar a la madrastra. Es un personaje que te permite improvisar dentro de los límites del ballet y crear tu propia versión. Para mí ha sido un tributo a mis abuelas cubanas: su carácter fuerte y la manera en que nos corregían”, señaló. La artista agregó que su experiencia como intérprete le ha permitido jugar con la improvisación y disfrutar de la espontaneidad del rol.
Foto cortesía de TCB
Un lenguaje universal
Esta producción no incluye diálogos hablados; todo se transmite a través del movimiento y la expresión. Núñez destacó que la danza sigue siendo un lenguaje universal.
“Es lo más maravilloso, porque nos une. Hoy en día necesitamos comunicarnos más allá de las palabras”, afirmó.
Ortega coincidió en que el arte corporal rompe barreras. “La danza viene desde tiempos primitivos, cuando la gente podía comunicarse sin palabras. No importa si hablas español, japonés o inglés, igual puedes entenderla y disfrutarla.”
Esa diversidad también se manifiesta durante los ensayos. “A veces las ideas surgen rápido y terminamos hablando en español. Los bailarines estadounidenses ya entienden lo que decimos. Se ha convertido en parte del proceso creativo”, explicó Ortega.
El elenco de esta versión incluye artistas de varios países, entre ellos Cuba, Venezuela, Estados Unidos, Rusia y los Países Bajos. Núñez considera que esa mezcla le da identidad a la compañía. “Nos enriquece. Cada uno aporta una historia diferente, y esa fusión de estilos define el carácter del Tampa City Ballet”, dijo. Para Ortega, esa diversidad es un aprendizaje constante. “La compañía busca que cada espectáculo sea una experiencia. El público de hoy quiere sentir algo más allá de solo ver una función. Por eso integramos elementos digitales, proyecciones y nuevas formas visuales.”
Una Cenicienta moderna
El diseño escenográfico incluye paisajes digitales creados por el profesor colombiano Santiago Echeverry, de la Universidad de Tampa, quien colabora con Núñez en los fondos animados y efectos visuales.
“Queremos que el público entre en otra dimensión. Las estaciones cambian de color y cada una le trae a Cenicienta un regalo. Es un viaje tanto visual como emocional”, explicó Núñez. Ortega añadió que los vestuarios y la música fueron diseñados para atraer al público contemporáneo. “La compañía se esfuerza por convertir cada pieza en una experiencia sensorial. La vida va más rápido ahora, y los niños tienen períodos de atención más cortos. Por eso reinterpretamos los clásicos sin romper su esencia, para que tanto niños como adultos los disfruten.”
Núñez señaló que esta será la tercera vez que el Tampa City Ballet presenta Cinderella. La primera fue en 2017 y la segunda durante la pandemia, cuando la compañía ofreció presentaciones en estacionamientos como una forma de reconectar y levantar el ánimo. Esta nueva edición tiene como protagonistas a Nicole Azat en el papel de Cenicienta y al bailarín cubano Brian González, esposo de Ortega, como el príncipe. “Queremos que esta producción se convierta en una tradición en Tampa, donde las familias comiencen la temporada navideña asistiendo a un ballet que todos puedan disfrutar juntos”, comentó la directora.
Más allá del escenario
Para Núñez y Ortega, la historia de Cenicienta sirve como una metáfora de la experiencia migrante. “Los hispanos somos Cenicientas resilientes. Venimos a este país a trabajar, a salir adelante y a demostrar lo que podemos lograr con esfuerzo”, expresó Ortega. La bailarina recordó que muchos artistas emigran después de haber construido carreras exitosas en sus países de origen. “En Venezuela y Cuba hay compañías profesionales de ballet en cada ciudad. En Tampa aún no tenemos esa estructura. Es difícil construir desde cero, pero seguimos trabajando para establecer una compañía profesional estable.”
Núñez añadió que Tampa City Ballet persigue ese objetivo mediante iniciativas como el programa Friends of TCB, que se lanzará en los próximos días. “Si logramos reunir cien patrocinadores en cien días, podremos mantener a cuatro bailarines a tiempo completo. Necesitamos ese apoyo para consolidar una base artística en la ciudad.”
Ambas coinciden en que la danza puede impulsar el crecimiento cultural. “El arte transforma. En Cuba, el ballet llegó incluso a los pueblos más remotos e inspiró a generaciones. Aquí en Tampa puede hacer lo mismo si recibe el apoyo adecuado”, dijo Ortega. Núñez destacó las colaboraciones en curso con instituciones locales como el New Tampa Performing Arts Center y el Tampa Museum of Art, donde presentarán en diciembre un nuevo proyecto junto al artista nipoestadounidense Jun Kaneko.
Foto cortesía de TCB
Reflejo de la comunidad
El paralelismo entre Cenicienta y la experiencia del inmigrante hispano es evidente en cada movimiento. “Cenicienta trabaja, limpia, vuelve a empezar. Así somos en la comunidad hispana. A veces sentimos que no encajamos, pero seguimos intentando hasta que el zapato finalmente nos queda”, expresó Núñez. Ortega agregó que muchos enfrentan desafíos similares. “Todos hemos tenido madrastras, simbólicamente hablando, que no nos dejan brillar. Pero cuando mantenemos la disciplina y la bondad, el bien siempre prevalece.”
La directora aseguró que el mensaje principal de la obra es la esperanza. “No importa cuán dura se ponga la vida, siempre hay una puerta que se abre. El zapato siempre encontrará a su dueña. No se puede perder la fe ni dejar de soñar. Eso enseña Cenicienta: a creer con bondad e integridad y a seguir trabajando hasta que los sueños se cumplan.”
Para Ortega, la clave del éxito de los inmigrantes radica en la perseverancia y la autenticidad. “Hay que ponerse los zapatos, brillar, perseverar y seguir bailando”, dijo la intérprete cubana. Mientras tanto, Núñez reiteró su invitación a las familias de Tampa Bay para asistir y disfrutar del espectáculo. Cree que, con el apoyo que buscan, la compañía podrá seguir ampliando su oferta cultural y asegurar la continuidad de proyectos que unen a la comunidad. “Las artes pueden salvar a las personas de la soledad y la ansiedad. Pueden ofrecer esperanza. Quien no pueda asistir por razones económicas puede contactarnos. Queremos que el arte sea accesible para todos.”
Al final, la historia de Cenicienta le recuerda a la comunidad hispana que los sueños nunca se desvanecen; solo esperan el momento justo para calzarse el zapato y avanzar. Cada esfuerzo, cada turno extra y cada obstáculo superado forman parte de la reinvención constante que convierte la calabaza en carruaje. La perseverancia, la empatía y la fe siguen siendo la verdadera varita mágica de una comunidad unida que, en la mayoría de los casos, llega a este país desempeñando trabajos modestos y, con resiliencia, los trasciende: estudia, progresa y construye sus propios emprendimientos. Porque, al igual que en los cuentos de hadas, siempre habrá un reino por construir cuando las personas trabajan con propósito y persiguen el sueño compartido del bien común.
INFOBOX
Evento: Cinderella – Tampa City Ballet
Lugar: New Tampa Performing Arts Center, 8550 Hunters Village Road, Tampa
Fechas: sábado 15 de noviembre a las 7 p.m. y domingo 16 de noviembre a las 4 p.m.
Entradas: desde $45
Más información: www.newtampaartscenter.org/events/cinderella-nov-15