Probablemente sea seguro afirmar que, cuando la mayoría de los abogados tienen unos días libres, suelen considerar unas vacaciones relajantes en alguna isla, tal vez un crucero, descansar en un retiro tranquilo o, quizás, hacer turismo en una ciudad que nunca han visitado antes.
Con unos días libres durante un fin de semana reciente, Monique Parker se encuentra en su coche, camino al Sendero de los Apalaches y al Área Silvestre de Blood Mountain, en Georgia. No para dar un agradable y casual paseo por el bosque, sino para entrenar para un extenuante maratón de 230 kilómetros, dividido en cinco etapas a lo largo de cinco días, que se celebrará en la selva.
A finales de mayo, Parker competirá por tercera vez en el ‘Beyond the Ultimate Jungle Ultra’, evento que tiene lugar en la Amazonía peruana. No siendo ajena a este tipo de desafíos, Parker compitió anteriormente en dos ocasiones en el Campeonato Mundial Spartan Ultra Beast —una carrera de obstáculos de 24 horas— en Islandia, así como en otras competiciones de alto nivel.
La abogada de Clearwater señala que el condado de Pinellas, con su terreno llano y sus escasos bosques, no es el lugar ideal para entrenar para una carrera en la selva.
"El Sendero de los Apalaches es lo más parecido que puedo encontrar a un entrenamiento de montaña", comentó Parker mientras su esposo, Trey Grantz, ocupaba el asiento del conductor. "Hay bosques de verdad, senderos auténticos; algunos se asemejan tanto a un entorno selvático cómo es posible conseguir aquí".
Han pasado dos años desde la última vez que compitió en esta carrera, que abarca una distancia de unas 143 millas (aproximadamente 230 km). Parker espera con entusiasmo tener una nueva oportunidad de afrontarla.
"La carrera en la selva ha acaparado mi vida desde alrededor de 2019", afirmó Parker, quien reside en Florida desde que cursó sus estudios de derecho en el estado en el año 2000.
Esperaba poder competir en la edición de 2020, pero la pandemia de COVID-19 lo impidió. En 2022, la travesía de Parker hacia la meta se vio truncada por una grave lesión sufrida durante la segunda etapa, cuando sufrió una caída que le provocó una profunda herida abierta en la pierna. "Estaba devastada. Fue muy emotivo. Me sentía fatal", recuerda. "Fue una noche muy dura".
Monique Parker junto a niños de Pilcopata, quienes tradicionalmente cruzan la línea de meta con los participantes.
La segunda vez que participó en la carrera de Perú, en 2024, Parker logró terminarla —aunque en último lugar—, añadiendo con orgullo: "¡La terminé!".
¿En qué consiste la carrera?
"Corres tanto como puedes", explicó Parker, socia fundadora del bufete de abogados Rabin Parker Gurley P.A. "Pero es la selva. Hay que cruzar ríos; a veces tienes que arrastrarte, nadar si es necesario, atravesar el barro, trepar árboles... lo que haga falta".
Ah, y por cierto, Parker no es, ni mucho menos, la típica abuela. Sí, han leído bien. Aún no cumple los requisitos para vivir en una comunidad para personas mayores —dice entre risas—, pero es abuela, al fin y al cabo. Entre ella y Trey, suman cinco hijos adultos y cuatro nietos, y un quinto nieto viene en camino para este mes de mayo.
Parker, cuya trayectoria incluye un paso por el Ejército de los Estados Unidos y un trabajo como entrenadora de fútbol americano en la Indian Rocks Christian School, descubrió su pasión por la competición de una manera bastante inocente en 2013.
Tras finalizar su etapa como jugador de fútbol americano en la Seminole High School y, posteriormente en la East Carolina University, su hijo Jaxon le sugirió que participaran juntos en una "Zombie Run" de 5 kilómetros que él iba a correr con unos amigos.
"Yo no era corredora, pero soy una persona aventurera, así que dije: '¡Hagámoslo!'", cuenta Parker. "Ese fue el comienzo. Llegó un momento en que quería hacer cada vez más cosas de ese tipo. Participé en el Campeonato Mundial Spartan Ultra Beast en Islandia, tanto en 2017 como en 2018. Con el paso del tiempo, me pregunté cuál sería el desafío más épico que existía. Y así, una cosa llevó a la otra".
Su marido admite que no estaba del todo convencido con la idea.
"Estuve con ella durante la aventura en Islandia", comentó Grantz. "Pero lo de la Amazonía me pareció una locura. No quería que fuera. Es esa sed de aventura que ella lleva dentro. La apoyo incondicionalmente; haré cualquier cosa que esté en mi mano para ayudarla a convertirse en la mejor versión de sí misma que ella desee ser".
Desde el asiento del pasajero, Parker interviene con una broma: "¡Él cree que he perdido la cabeza!". Y ambos ríen. Ella añade, con gran aprecio: “Me siento muy, muy afortunada de contar con su apoyo”.
Parker creció en Massachusetts; allí, según cuenta, abundaban los bosques y las oportunidades para explorar la naturaleza salvaje, algo de lo que nunca se cansaba. Con ello da a entender que tal vez sea precisamente esto lo que la atrae hacia las carreras en la jungla.
Incluso cuando no está entrenando para una carrera específica, Parker se esfuerza al máximo para mantenerse en forma. Entrena los siete días de la semana: corriendo por el Pinellas Trail, practicando CrossFit y dedicando hasta cinco horas de entrenamiento en un solo día del fin de semana.
En las semanas previas a una carrera, puede llegar a acumular hasta 20 horas de entrenamiento, todo ello compaginándolo con su trabajo como abogada. “Me paso el día machacando el asfalto”, comenta. “En el día a día, puede resultar un suplicio. A veces es sumamente agotador”.
Parker cuenta con la asistencia de Eric Orton —entrenador vinculado al movimiento “Born to Run”— para gran parte de su preparación. “Es asombroso, increíble”.
Más allá de la competición en sí misma, Parker —quien aspira a escribir algún día un libro sobre su vida y las travesías que ha emprendido— reconoce que su afán por ponerse a prueba encierra un significado más profundo.
“Siempre he sentido una necesidad muy arraigada de triunfar, y esa nunca es suficiente —dijo ella—. Había una voz interior que me decía que tal vez fracasaría. Quería demostrar que esa voz estaba equivocada. Y lo he logrado. Ahora me doy cuenta de que lo que cuenta es el viaje. Descubre cuál es tu pasión y disfruta del proceso. Eso es lo que quiero decirle a la gente: no se preocupen tanto por la línea de meta. Olvídense de eso».
Entonces, ¿qué hay en su lista de ‘cosas por hacer’ para el futuro?
“Una parte de mí dice que la jungla es lo más difícil y que, después de eso, debería darme por satisfecha. Pero también hay otras carreras a nivel mundial, como el Ultramaratón en Kenia, un evento benéfico a favor de la organización ‘Save the Rhino’ y en apoyo a los guardaparques”, sugirió ella, mientras su esposo dejaba escapar un leve gemido de fondo.
Sin embargo, lo primero en la lista es el “Jungle Ultra Marathon’ en Perú.
“Me entusiasma mucho volver —dijo Parker—. Puede que llegue última de nuevo, pero si logro cruzar esa línea de meta, ¡sería fantástico!”.
Como dice Parker: lo que cuenta es el viaje.

