Se acerca el mundial de fútbol 2026 organizado por la FIFA y desde ya las selecciones nacionales que competirán por el título de dicho torneo están preparándose para la máxima cita del balompié.
La comunidad hispana estará representada por varios países, entre ellos Argentina, Colombia, Uruguay, Ecuador y Paraguay, que hacen parte de la Confederación Suramericana de Fútbol, junto a Brasil, también clasificado a la cita mundialista.
Un torneo que tendrá como sede por primera vez en su historia a tres países, Estados Unidos, Canadá y México. Y precisamente como abrebocas de este magno evento, el pasado jueves 26 de marzo, la Federación Colombiana de Fútbol escogió la ciudad de Orlando, Florida, para un juego amistoso de preparación donde enfrentó a la selección de Croacia.
Y fue en las afueras del ‘Camping World Stadium’, con capacidad para 65 mil espectadores, donde se vivió un ambiente de hermandad, camaradería y respeto entre ambas aficiones. No se jugaba nada, simplemente los directores técnicos y aficionados de los equipos en contienda, querían observar cómo estaban los jugadores y definir sus tácticas.
Ríos de gente, cerca de 50 mil asistentes, en su mayoría colombianos inmigrantes residentes en Orlando, Miami, Tampa y ciudades intermedias, llegaron y montaron su zona de asados, bailes, cerveza y fiesta, horas previas al encuentro.
“Aquí haciendo una rica carne, estoy acompañado de mi familia y mis amigos, son momentos únicos que pocas veces se pueden vivir y por eso los aprovechamos al máximo”, comentó a CENTRO Tampa, Mauricio Tascón, oriundo del municipio de Buga, en el departamento del Valle del Cauca en Colombia y que vive en Orlando.
[FOTO: Juan José Posada / CENTRO Tampa]
Petar Novak, croata radicado en Orlando, Florida, acompañado por su amigo Karlo Vikovic, aseguraban que su equipo iba a ganar el encuentro y mostraron su respeto hacia la selección Colombia.
Y junto al olor del carbón y la música a todo volumen, se fueron llenando los espacios del gran estacionamiento con el que cuenta este estadio, y de los vehículos cada vez más colombianos salían vestidos de amarillo y alentaban a su selección.
“Siempre que viene mi equipo a jugar a Estados Unidos trato de acompañarlo, yo amo a mi selección Colombia, espero le vaya muy bien en el mundial y representen de la mejor manera a nuestro país”, agregó Javier Ospina, un colombiano que dice que esta pasión por el equipo nacional fue heredada de su padre.
Y mientras Mauricio y Javier disfrutaban del momento, no podían faltar las canciones de salsa, merengue y vallenato. Fue así como en medio de las líneas de los carros, con sus baúles abiertos, las parejas danzaban en esta fecha futbolera.
“Estoy feliz, como cuando era niño, todavía no puedo creer que vengo a ver a jugadores como James Rodríguez, Luis Diaz y Richard Ríos, vengo desde St. Petersburg y estoy muy emocionado de ver este juego”, expresó con alegría Jorge Rangel, nacido en la ciudad de Cúcuta, Colombia, y quien vive en esa ciudad de la Florida desde hace 30 años.
Y entre tantas camisetas, banderas y bufandas alusivas a Colombia, se veía uno que otro puñado de aficionados croatas, con sus distintivas rameras a cuadros rojos y blancos, ellos también admiran y creen firmemente en su selección de fútbol, más aún cuando en los dos últimos torneos mundialistas han ocupado puestos importantes.
“Fuimos subcampeones en Rusia 2018 y ocupamos el tercer lugar en Francia 1998 y Catar 2022, y hoy vine a ver a mi jugador favorito y estrella de mi equipo, Luca Modric, jugará su último mundial y queremos verlo por última vez”, dijo con nostalgia, Petar Novak, croata radicado en Orlando, Florida.
Estaba acompañado por su amigo Karlo Vikovic, quien aseguró que Colombia es un muy buen equipo, pero que estaba seguro de la victoria de los suyos: “Es un partido amistoso, acá lo importante es que todos pasemos un buen rato y disfrutemos del juego”.
Se acercaba la hora del partido y los fuegos artificiales hacían presencia en el estadio. Y a las afueras de este, en casi dos cuadras a la redonda, decenas de puestos de comida, ventas de camisetas, bebidas y recuerdos para conmemorar este día.
“Las ventas han estado muy bien gracias a Dios, muchos colombianos han querido recordar los sabores de su tierra, acá tenemos chorizos, arepas, empanadas y deliciosa carne para que entren satisfechos y sin hambre al juego”, dijo Lina Sánchez, una de las tantas vendedoras ambulantes que se ubicaron a las afueras del Camping World Stadium.
Desde luego, con tanto amor por la patria y un estadio pintado de amarillo, azul y rojo, colores de la bandera de Colombia, los aficionados se sentían como si jugaran en casa y vociferaban un triunfo de la tricolor.
[FOTO: Juan José Posada / CENTRO Tampa]
Lina Sánchez, fue una de las decenas de vendedoras ambulantes que se ubicaron a las afueras del Camping World Stadium.
“Dos goles a uno le ganamos hoy a Croacia, ese es mi marcador y estoy seguro de que viviremos un buen espectáculo, feliz de estar acá con mi familia y presenciar este juego”, puntualizó John Maury Muñetón, quien vino desde la ciudad de Tampa junto a su esposa, hijo y hermanos.
Y llegó la hora, el comienzo del partido entre dos selecciones que se encuentran entre las 15 mejores ranqueadas de la FIFA, Croacia en el puesto 11 y Colombia en el 13, y en ellas la pasión y ferviente admiración de millones de aficionados que les hacían fuerza para que ganaran.
Al final, esta historia no es un análisis de como jugaron, como se desarrolló la táctica o quien ganó; acá lo importante era demostrar que la alegría entre dos países culturalmente opuestos y lejos de parecerse, en un solo punto si coincidían, en el amor por sus selecciones y en la hermandad de vivir el fútbol en paz y alegría.
Por cierto, Colombia perdió dos goles por uno frente a los croatas. ¡Feliz Mundial para todos!
